La Selección Mexicana, cada vez más lejos de la elite

Gerardo Velázquez de León

Imposible ver a una Selección en dos competencias al mismo tiempo

 La Confederación Sudamericana de Futbol hará la Copa América en Brasil, del 14 de junio al 7 de julio de 2019. Curiosamente, la Concacaf, confederación a la que pertenece la Selección Mexicana, programa su Copa Oro para las mismas fechas. ¿Qué quiere decir esto? Simple, que ahora ni con equipo suplente podrán acudir al torneo sudamericano, a menos que tengan un permiso especial de quienes rigen la zona de Norteamérica.

Imposible ver a una Selección en dos competencias al mismo tiempo. En ediciones anteriores, no se empalmaban los torneos y, si bien, la Concacaf obliga a México a acudir a Copa Oro con su primer equipo desde 2011, para jugar en Brasil se complica la situación al disputarse al mismo tiempo. Sudamérica anuncia que la Copa América se jugará con 16 equipos: sus 10 miembros (Brasil, Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, Colombia, Bolivia, Ecuador, Perú y Venezuela), dos invitados de Concacaf, dos de Europa y dos de Asia.

En las tres más recientes ediciones de Copa América, sin contar la de 2016, la llamada del Centenario, la Selección Mexicana encontró un camino sinuoso, porque se decidió que se jugaran los dos torneos en el mismo año, mas no en las mismas fechas. En 2007, la Copa Oro se disputó del 6 al 24 de junio y la Copa América —en Venezuela— del 26 de junio al 15 de julio. La Selección, dirigida por Hugo Sánchez, acudió a ambos torneos con los titulares. Solamente bajaron del equipo que fue a Sudamérica a Carlos Salcido, Pável Pardo y Ricardo Osorio.
En 2011, la Copa Oro se llevó a cabo del de 5 al 25 de junio, y la Copa América del 1 al 24 de julio.  A Estados Unidos fueron los titulares y la ganaron, mientras que a Argentina fue Luis Fernando Tena con un equipo de jóvenes que se mermó aún más por la suspensión de ocho jugadores a causa de un escándalo con prostitutas en Ecuador durante la gira previa.
Para Chile 2015, las cosas continuaron iguales; es decir, a Copa América, con equipo alterno. Dirigidos por Miguel Herrera, empataron con Bolivia y Chile, y perdieron con Ecuador, quedando eliminados en la primera ronda. Para Copa Oro (7-26 de julio) llevaron a titulares y la ganaron.
Así que la Selección perderá ese roce, aunque sea con juveniles. Es un buen momento para no volver a alguna competencia de Conmebol o cabildear y encontrar una solución, aunque lo mejor sería que renunciaran de una buena vez a la Concacaf, si es que quieren tener un real crecimiento en el nivel competitivo. Vivir en esta confederación es vivir en la mentira y las ilusiones se desvanecen cuando se trata de competir con los grandes equipos del mundo. Los celos entre Concacaf y Conmebol, pero también los intereses económicos, llevan a un rompimiento entre ellos. Parece que el ejercicio de la Copa América Centenario, que fue exitoso en lo económico, no se repetirá por rencillas entres ambas confederaciones. Lo lógico sería una sola competencia para todo el continente americano y dejarse de celos absurdos.

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