La lucha contra la impunidad

Jesús Rodríguez Hernández

La sociedad ha observado que la CNTE de manera constante ha generado violencia y vandalismo en diversos estados de la República, so pretexto de la reforma educativa.

Como consecuencia de esta reforma se modifica la Ley General de Educación, ésta, regula la educación que imparte el Estado, llámese Federación, entidades federativas y municipios, organismos descentralizados y los particulares. Es de observancia general en toda la República y las disposiciones que contiene son de orden público e interés social. Señala que en el proceso educativo se debe privilegiar la participación de los alumnos, de los padres de familia y de los docentes para lograr una educación de calidad.

Sin embargo, la CNTE ha organizado marchas y plantones tanto en la ciudad de México como en los estados de la República, sus integrantes han cometido desmanes, han abusado y han lastimado a la sociedad con su prepotencia e intolerancia.

Desde el pasado sexenio debieron evitarse estos desmanes, pérdidas y molestias, pero es mejor tarde que nunca el impedir que se sigan realizando estas acciones tan deplorables. La función del Estado es ejercer el poder público y regir la vida pública de una sociedad a través de sus instituciones y estructuras administrativas.

La democracia de los Estados modernos se caracteriza por darse en el marco de un Estado de derecho, sus competencias se encuentran definidas en la ley y su actuación sometida a ésta.

El imperio de la ley rige a gobernantes y gobernados, es decir, todos estamos sujetos a ella, por esa razón, la ciudadanía exige que aplique la ley a los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), pues cometen todo tipo de excesos y tropelías que pueden ser tipificados como delitos. La sociedad presta atención y la oportunidad de hacerlo en tiempo debe ser clara y contundente.

La responsabilidad de hacerlo es de los gobernantes, debe generar respuestas concretas, fortalecer capacidades para atender las causas y efectos de este problema. El gobierno federal recuperó el valor más importante de la educación que es la niñez. La educación de calidad con equidad es una obligación constitucional para el Estado mexicano. El cambio del proceso educativo y las nuevas condiciones sociales, tecnológicas, económicas, entre otras, han modificado el entorno social y llevan a un fortalecimiento de la función docente.

Concluyo, ojalá lo hicieran otros sectores, incluyendo el público, en los tres órdenes de gobierno y no permitir que se infrinja la ley, reducir riesgos de corrupción, transparentar los recursos públicos y el patrimonio de los que están en el ejercicio de la función pública y los que estuvieron, si se quiere avanzar y crecer, sin duda, se debe aplicar la ley a todos por igual.

La población demanda y exige una política de justicia y transparencia en el ejercicio de poder, las autoridades deben dar respuesta, porque la sociedad, en su momento, califica y decide.

 

Ex presidente municipal de Querétaro y ex legislador federal y local.

@Chucho_RH

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