La Ingeniería y la certificación profesional en México

Saúl Santillán Gutiérrez

En México, existe la posibilidad de obtener un título profesional de Ingeniero en varias áreas, mediante la presentación del examen del CENEVAL (que la UNAM no reconoce y al cual no se ha adherido todavía).

Es una oportunidad esplendida para aquellos que no terminaron sus estudios por varias circunstancias, pero han ejercido en el campo laboral actividades relacionadas con su profesión y hacen el esfuerzo para presentarlo. En muchas Instituciones de Educación Superior es el mecanismo valido para graduarse. Tiene ventajas, sin embargo, no tiene la condición previa de la experiencia laboral como los sistemas mencionados.

Un examen no es una garantía de una formación integral y de la formación que viene con los estudios universitarios, que son garantía de disciplina, constancia y capacidad de aprendizaje. Por otra parte, el diseño de reactivos y su implementación corresponden a un organismo estatal.

¿Tiene la coordinación y aprobación de las Asociaciones Profesionales?, ¿el examen me va a garantizar que quien lo acredite de verdad es un buen ingeniero? Esas son preguntas muy difíciles de contestar, ya que los cuestionamientos también pueden hacerse sobre un egresado de cualquier Institución de Educación Superior.

¿Qué está pasando en el fondo en el área de Ingeniería Mecánica? La década pasada se puso de moda (y es un gran atractivo que ofrecen varias universidades privadas e incluso Centros de Investigación) la titulación doble, mediante acuerdos entre universidades. Así, uno puede obtener un título de una universidad mexicana y de una extranjera, y en teoría se podría trabajar en el país de origen de la universidad extranjera.

Sin embargo, ¿esta movilidad profesional es cierta? Existen programas de intercambio académico masivo en Europa como ERASMUS. Con la apertura económica vino la apertura del mercado laboral, lo que ha provocado que se concentren en los países con economías más sólidas (basadas en un sistemas que liga el desarrollo de tecnología y ciencia con su aparato productivo) de profesionistas y posgraduados de países como España, Portugal e Irlanda con la consecuente aceleración de la movilidad profesional y el fomento el desequilibro económico y social. En países como los mencionados, además de Grecia y los nuevos estados de la Comunidad Económica Europea, ven cómo algunas fuentes de trabajo las ocupan profesionistas de Alemania, Inglaterra, entre otros, haciendo más complicado el poder balancear el empleo profesional y el desarrollo económico.

Otro fenómeno es la migración mundial y la fuga de cerebros de países en desarrollo (bien conocido es lo que ocurre en nuestro país con un buen número de becarios que salen al extranjero y no regresan). Muchos de ellos terminan casados con gente del país donde hicieron sus estudios, por cuestiones de residencia o laborales. Recientemente vimos cómo Estados Unidos en la actual administración hizo más difícil la contratación de profesionistas en varias aéreas y las empresas deben justificar que no hay profesionistas con el perfil para desarrollar el trabajo en específico.

A esto agregamos que el sistema educativo mexicano en el nivel superior ha vuelto compleja y difícil la evaluación de la calidad de sus egresados. Ya que en realidad existen varios sistemas diferentes, cuya motivación ha sido o es válida, sin embargo no se tiene coherencia.

Existe el sistema de Universidades Estatales, las cuales en su mayoría son Autónomas y se regulan mediante su participación en la ANUIES (Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior) y con la SEP, lo cual les da coherencia a sus planes mediante la acreditación de CACEI (Consejo de Acreditación de la Educación en Ingeniería).

Está también, el Sistema de los Tecnológicos Regionales, que se dedican a formar profesionistas que satisfagan las necesidades de la  industria regional y otorgan títulos profesionales acreditados por SEP. Por su parte, el sistema de las Universidades Privadas, cuya regulación debería caer junto con la de la universidades Estatales, sin embargo, las cuestiones de Autonomía pueden dar algunas libertades a las universidades Estatales, pero no hay un seguimiento tan cuidadoso de su desarrollo y formación, y en los hechos, quedan a merced de los gobiernos estatales y sus políticas.

El sistema de Universidades Tecnológicas tiene también su objetivo y es proveer gente que se integre al aparato productivo de manera inmediata y tienen la posibilidad de otorgar títulos de Técnicos Superiores Universitarios (TSU). La figura del TSU, sin embargo, comienza a superponerse con la formación de Técnicos que se hace en el CONALEP y otras instituciones estatales y federales (Institutos de Educación Técnica Especializada).

Si agregamos a la UNAM, al IPN, la UAM y el sistema de posgrado en los Centros CONACYT, tenemos varios sistemas que se sobreponen, con objetivos similares y diferentes formas de operar, unas muy flexibles, otras muy tradicionales; el resultado es una calidad heterogénea de profesionistas, ya que cada sistema tiene un perfil de egreso diferente.

La pregunta es, ¿acreditar periódicamente (desacreditando la formación que se imparte y el perfil de egreso) para mantener vigente una calidad (discutible por la evaluación) mediante un examen o, comenzar a reformar y ordenar un sistema de educación superior que se ha vuelto complejo y quizá no sea tan eficiente? ¿Vale la pena la acreditación periódica en un país con nuestras diferencias en desarrollo, económicas y geográficas? En un mundo donde la movilidad es cada vez mayor, ¿la acreditación podría garantizarnos que los profesionistas extranjeros también la posean y compitan en nuestro mercado laboral? ¿La acreditación vendrá con la posibilidad de acceder en condiciones de igualdad otros mercados laborales? ¿Conviene la reflexión, antes de crear otro organismo que fomente la desigualdad profesional y de desarrollo económico en nuestro país? Llevamos 20 años de TLCAN, ¿con “apertura” económica, pero sin apertura laboral y migratoria, la acreditación será un paso previo y necesario? Espero que estas preguntas nos lleven a una discusión positiva y nos ayuden a esclarecer las preguntas que se plantean en este artículo.

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