La infraestructura y la política

José Alfredo Zepeda Garrido

La infraestructura de una nación es fundamental para su desarrollo, requiere ser pertinente y tener calidad, lo cual se aplica para lo público como para lo privado. En gran medida, la infraestructura es diseñada y dirigida por profesionales de la ingeniería, es soporte para el desarrollo de diversas actividades y su funcionamiento es necesario en la organización estructural de las naciones y las empresas. 

La política puede entenderse, entre otras concepciones, como el conjunto de actividades que se asocian con la toma de decisiones en grupo, distribución de recursos o el estatus. También es la doctrina o práctica referente al gobierno de los Estados, promoviendo la participación ciudadana al poseer la capacidad de distribuir y ejecutar el poder según sea necesario para garantizar el bien común en la sociedad. La política también es el arte de negociación para conciliar intereses en bien del desarrollo de un país, prosperidad y calidad de vida de su población, en un esquema de crecimiento sustentable.

Históricamente, toda política supone cierta moral, y toda moral cierta política. Teóricamente, toda ética implica cierta concepción de política y de sus relaciones con la moral y toda teoría política supone una ética (Sánchez Vázquez A., 1980. “Notas sobre la relación entre moral y política”. Thesis, revista de filosofía y letras, UNAM).

La política tendría que caracterizarse siempre en afán y obligación de un buen gobierno, para servir honorablemente y contribuir al desarrollo y progreso del país, de forma incluyente y justa, respetando la  diversidad y la pluralidad ideológica de la población. Un buen gobierno, debe ser integrado por personas, capaces y honestas, ambos atributos son indispensables a plenitud; es una aberración considerar que con tal de que sean honestas se pueda minimizar la relevancia de la capacidad. La capacidad se refiere a que la persona requiere disponer del conocimiento y habilidad para cumplir la encomienda de una función pública; ningún beneficio constructivo para una nación se podrá lograr por un gobierno integrado por una camarilla de cómplices y fanáticos de un mal gobierno.      

Un buen político y líder, honorable y capaz, no ignora los aportes de la ciencia y la tecnología, toma decisiones apoyadas en la inteligencia entrenada, es el caso de la ingeniería en la planeación, análisis, diseño y supervisión en las obras de infraestructura. Asimismo, un profesional de la ingeniería que se desempeñe con ética, no puede ni debe ser parte de la toma de decisiones a capricho de un mal político, debe desempeñarse con ética, con base a su capacidad en la especialidad de la que dispone y con probidad.

El lema de la Universidad Autónoma de Querétaro es “Educo en la verdad y en el honor” y el de su Facultad de Ingeniería es “El ingenio para crear, no para destruir”, ambos lemas, entre otros propios de las diversas facultades de la UAQ, representan principios filosóficos y éticos que coadyuvan en la educación que se ofrece en nuestra Máxima Casa de Estudios de Querétaro, como debiera suceder en todas los instituciones educativas, para forjar profesionales capaces y honestos.    

 

Ex Rector de la UAQ. 
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