La fuga de El Chapo es una selfie

Juan Manuel Badillo

Ya empezaron a caer al Face las primeras selfies en el narco túnel de la fuga de Joaquín “El Chapo” Guzmán de la Prisión de Falsa Seguridad de Almoloya de Juárez, en Toluca, estado de México.  

Supongo que muchas imágenes sobre la fuga de El Chapo han caído en las redes sociales y se han hecho virales. Me niego a creer que soy el único que tiene amistades que se la pasan enviando videos de perritos, fotos de almuerzos y cadenas de “sanación”, entre otras cosas. No puedo creer tampoco que soy el único que tenga amistades de dudosa seriedad y pocas neuronas y que en el fondo estimas.

En realidad esas amistades de dudosa coherencia emocional nos estiman a nosotros en igual medida porque í﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽nos yo. istioricohacer de la tragedia una comedia humana en la cual todos tiene la culpa menos yo. istioricoestán convencidos que el bobo de su grupo de contactos eres tú y no ellos.

El Chapo y su narco túnel, con moto integrada, es trend topic en el Face, ese muro de las lamentaciones y maledicencias de trascendencia mundial.

La selfies sobre la (segunda) fuga del siglo han contribuido para hacer de la tragedia un cuadro más de la comedia humana.

 

Total, que la selfie del día de hoy es: “yo estuve en el túnel de El Chapo y tú no”.

Las palabras favoritas de la semana son: El Chapo, fuga, corrupción, vergüenza, chiste de mal gusto, “nadie sabe nada”, “yo por qué” y “a mi que me esculquen”.

Y el personaje del año es: Joaquín “El Chapo” Guzmán, hombre dedicado al campo, promotor principal de la agroindustria nacional y creador de los narco túneles más eficientes, producto nacional con miras a ser exportado al mundo.

Que se le hace tarde para llegar al trabajo, olvídese del Metrobús, construya un túnel, con aire acondicionado, moto de gasolina sin plomo, cromada, iluminación a base energía verde y toda la cosa.

Que está cansado de vivir de lado de la Franja de Gaza y quiere emigrar a territorio de Israel. Túneles de El Chapo es la solución.

Imagen uno: Chica, fotógrafa o reportera, con medio cuerpo fuera del boquete de donde El Chapo surgió, imaginamos, como Ave Fénix hacia la libertad. Sobre la imagen en cuestión, la frase que resume la trascendencia que para esta joven significó el estar de cuerpo presente en un lugar histórico es: “¡Que emoción!”

Imagen dos: La misma chica, cara de “¡Noooooo maaaa…, no lo puedo creer!”, tomada en las profundidades del túnel y al fondo sistema de iluminación de alta tecnología, es decir, focos de 60 watts, cables pelones y diablitos como los que se usan en los campamentos de roba terrenos de los Panchos Villas en Iztapalapa.

Imagen tres: Selfie con moto montada en rieles sobre la cual El Chapo se montó y arrancó, echo la mocha, hasta encontrar la luz al final del túnel. 

Video: Recorrido por la celda número 20 de El Chapo, imagen de la cama, lavabo de cemento, letrina al ras del suelo, diseñada para hacer de las necesidades en posición de “aguilita” y al final el boquete de la ignominia.

Cómo se llamó la obra: Ahora me vez, luego ya no me vez o cómo El Chapo se esfumó sin decir adiós.

Propongo, ahora que está de moda el “emprendedurismo” organizar tours al túnel de El Chapo.

Paquete vacacional, pareja y dos niños gratis, a la casita de tabique cocido de la fuga de El Chapo, foto de cortesía en la entrada del foso, estancia de dos horas en la celda 20 de la prisión, paseo en moto por el túnel y para el almuerzo dos tortas de jamón en forma de paquete de droga.

Como diría Samuel Beckett: “La risa es la cortesía de la desesperación”, y los mexicanos estamos ya tan desesperados que sólo atinamos a morir de la risa local. FIN 

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