La euforia del empate en Chivas

Gerardo Velázquez de León

Ese festejo de un empate ante un equipo que lucha por la permanencia evidencia la necesidad de celebrar algo en el Guadalajara

Cuando Alan Pulido recibió de espalda dentro del área al minuto 91 del partido contra Querétaro, en el estadio La Corregidora, era inimaginable que al darse la vuelta pudiera sacar un disparo en medio de tres defensores, pero lo logró, y ese festejo de un empate ante un equipo que lucha por la permanencia evidencia la necesidad de celebrar algo en el Guadalajara, aunque sea un mísero empate en tiempo de reposición contra uno de los equipos más débiles en el torneo.

Este resultado no disfraza la profunda crisis del Guadalajara, simplemente siguen sin ganar y continúan mostrando muchas carencias que los pueden llevar a continuar en caída libre.

Jorge Isaac Rojas, árbitro central, necesita un curso de valor, porque es increíble que haya permitido que se jugara este partido con uniformes prácticamente iguales, que se confundían tanto en el campo, para los aficionados en la tribuna y para quienes lo vieron por televisión. Claro, el no meterse en líos con la Liga MX, que es la que autoriza qué uniforme utilizará cada equipo, los hace ver como unos personajes autómatas cuyas decisiones y autoridad vienen desde un control remoto y no desde donde debería ser.

Por eso, alguien en el segundo tiempo, alguien con tres centímetros más de frente, ordenó que se cambiaran los shorts para que no se siguieran confundiendo.

La obligación de trascender en esta jornada triple, con nueve puntos en disputa, llevará una frustración a los directivos de las Chivas, porque aunque ganen a Pachuca el próximo fin de semana, no conseguirán ni 50% de las unidades disputadas y eso los hará ver de manera lejana, muy lejana, la Liguilla por el título.

Matías Almeyda es un hombre inteligente y por más que desvíe la atención con conceptos banales, sabe que este equipo no funciona.

Las distracciones han sido muchas y la efectividad ha sido nula. Todo apunta a una remodelación absoluta en el verano para iniciar el Apertuera 2018 con nuevas caras en todos los puestos, incluido el tan mencionado director deportivo o como quiera llamarle el argentino.

Una jornada triple siempre será un parámetro para las tendencias en el campeonato, y desgraciadamente para las Chivas solamente han mostrado decadencia, muy lejos de lo que pretende Jorge Vergara con el que se han aferrado a no reforzarlo, a mantener su actual estructura y en tener nula autocrítica, aunque con las bondades del sistema de competencia, a ver si hacia el final del torneo no ganan cinco partidos y se meten a la Liguilla.

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