La Ciudad de la Salud

Braulio Guerra Urbiola

Los gobiernos se miden por sexenios y sus obras y proyectos por generaciones.

Existen sin duda realizaciones que transcienden el espacio y el tiempo del ejercicio del poder. Se trata de proyectar y planear al mediano y largo plazo el perfil y el futuro de una sociedad y sus áreas de oportunidad.

El proyecto de Ciudad de la Salud está siendo descartado por la actual administración. Una idea que surgió con la visión de atraer a Querétaro a los grandes hospitales de México y el mundo en un espacio común, y por lo tanto, hacer de nuestro estado un referente nacional e internacional de atención médica especializada, tal como sucediera en su tiempo con la ciudad texana de Houston.

El terreno que adquiriera la Secretaría de Hacienda a un lado del Centro de Oncología de la Fundación Teletón, se le observó como un punto estratégico por su ubicación y características para no ser desaprovechado en "cualquier cosa" y darle un uso que fuera central para el horizonte queretano.

En aquel entonces, la administración estatal logró la gestión de este importante predio que en su momento el gobierno federal le concedió a nuestra entidad federativa con la condicionante de que fuera utilizado únicamente con ese propósito, la generación de un clúster hospitalario.

Si bien sabemos que los hospitales privados solamente dan acceso a quienes tienen importantes seguros de gastos médicos o bien elevados recursos económicos, resultando estos desde luego muy caros; el objetivo de este proyecto es la atracción del denominado "turismo médico" que constituiría el flujo de personas a Querétaro con el fin de ser atendidos médicamente o en función de una operación o cirugía sumamente especializada. Es decir, se trata de un concepto que conlleva a la salud, pero que en el fondo se concibe como un modelo económico y un motor constante para la derrama de dinero y la inversión en Querétaro.

No conozco las razones técnicas por las que se ha desechado esta idea que en su tiempo logró la presencia en Querétaro del secretario de Hacienda, de la secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano y la secretaria de Salud del gobierno federal quienes con las autoridades locales suscribieron el convenio que le daba posesión del terreno a Querétaro para disponer de él con el exclusivo fin de desarrollar la Ciudad de la Salud; siendo que, de no generarse este proyecto como condición, la entidad perdería este predio en definitiva. Como todos, me enteré por los medios de comunicación.

Será importante generar un acercamiento con las autoridades locales para conocer sus razones y planteamientos que los han llevado a excluir de la agenda a la Ciudad de la Salud, y así, tanto representantes como ciudadanos, evaluar tal medida.

Como ejemplos que transitaron de gobierno a gobierno exitosamente, ahí están obras e ideas como el Estadio Corregidora, La Alameda Central, el Auditorio Josefa Ortiz de Domínguez, los Parques e Unidades Deportivas, el Areopuerto intercontinental, el perfil Automotriz y Aeronáutico para el Estado, el Centro de Congresos y hasta el Parque Bicentenario, por mencionar sólo algunas.

La visión del Querétaro moderno merece apuestas de gran fondo y calado. El trazo de nuestro futuro está en la cimentación de nuestro presente. Decidir desde el gobierno, no es cosa fácil, lo sabemos; requerimos por ello de un enorme consenso social para lograrlo.

A mí me parece que la Ciudad de la Salud es una idea inteligente y también prospectiva. Por ello, no es tan trillado parafrasear a Churchill cuando afirmaba que los estadistas no se basan en las próximas elecciones sino que piensan siempre en las siguientes generaciones.

Diputado federal. @BraulioPRI

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