Jugando con fuego

Ojalá el presidente corrija su actitud y su forma de proceder ya que así, violando el Estado de derecho, pasará a la historia como uno más de los presidentes gandallas que ha tenido nuestro México.
07/01/2019
04:56
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El presidente López Obrador juega con fuego cuando no respeta a cabalidad el denominado “Estado de derecho”, es decir, cuando no respeta ni la Constitución ni la ley. Es innegable que el señor presidente ha violentado la Constitución y la ley en múltiples ocasiones. Algunos ejemplos son: la alteración a la Protesta Constitucional como presidente de la República, la asignación del Presupuesto de la Federación a ideas —proyectos que no tienen ni los estudios ni los permisos necesarios como lo es el llamado Tren Maya—, la convocatoria a integrar la jurídicamente inexistente Guardia Nacional. Dichas violaciones a la Constitución y a las leyes, desde luego, que tienen y tendrán severas consecuencias: sociales, económicas, ambientales y, hasta, internacionales, ya que dichas violaciones también contravienen acuerdos y compromisos con otros muchos países.

Entre las consecuencias que, observo, dañarán más a México están dos. La primera se refiere a la pérdida de confianza en el gobierno de México y por ende a invertir en el país y con ello generar empleo y riqueza (recordemos que el plan de construcción de infraestructura gubernamental y su operación contempla la participación cuantiosa y decidida de la iniciativa privada). Por ello la cancelación del NAIM fue un terrible error no solo por el dinero que quedó ahí enterrado en una obra inconclusa sino por el mensaje que envía en cuanto a que el gobierno de México no respeta los contratos formalmente establecidos.

La segunda consecuencia, y que me parece todavía más grave, es el pésimo ejemplo que ofrece ni más ni menos que el presidente de la República. El mensaje que envía el titular del Ejecutivo a todo el pueblo de México es atroz: la Constitución y las leyes se pueden violentar y no pasa nada. Mensaje que se viene a reforzar cuando el Lic. López Obrador otorga “el perdón presidencial y punto final” a todos los corruptos del gobierno anterior. El Lic. López Obrador no puede olvidar que por su investidura es el ejemplo de millones de mexicanos que observan cómo se conduce, qué hace y qué deja de hacer. Y si el mensaje del líder a seguir es el de no respetar la ley, pues venga, el llamado es a no respetar la ley. No olvidemos el sabio refrán que dice que las palabras convencen pero el ejemplo arrasa. Dicho mensaje, en caso de no ser corregido a la brevedad y con contundencia, traerá terribles daños para toda la población ya que nos llevará a vivir bajo la llamada “ley de la selva” en la que la voluntad del más fuerte, del más gandalla, prevalecerá. Es decir, ante el mal ejemplo presidencial tendremos que empresarios, comerciantes y, en sí, cualquier ciudadano “de a pie”, actuarán cada uno acorde con su propia conveniencia, sin importar si se pasa por encima de los derechos de los demás, total, así como lo hace el presidente.

Fuente de los deseos. Ojalá el Sr. Presidente López Obrador se dé cuenta de que violar la Constitución y las leyes tiene y tendrá severas consecuencias. Consecuencias que, me imagino, él no desea para México. Construir o fortalecer la anticultura de la ilegalidad es un error equivalente a las 7 plagas, es volver a la época de las cavernas. Ojalá el presidente corrija su actitud y su forma de proceder ya que así, violando el Estado de derecho, pasará a la historia como uno más de los presidentes gandallas que ha tenido nuestro México.

 

Comisionado del Consejo Estatal contra las Adicciones.

Twitter: @TAMBORRELmx

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