Jóvenes, Derecho y política

Carlos de los Cobos

Para la Organización de Naciones Unidas la población juvenil es aquella que promedia entre los 15 y los 24 años de edad, medida que atiende, principalmente, a un factor de tipo biológico. Así, podemos afirmar que en nuestro país existen al segundo semestre de 2013, 21.5 millones de jóvenes, representando con ello 18% de la población total. En este sentido, para el INEGI sólo 69.4% de jóvenes estudia, y se tienen porcentajes altos y disímbolos de jóvenes económicamente inactivos, con discapacidad, dedicados al hogar o sin ocupación identificable.

México, sin duda alguna, para modificar entre otras cuestiones su realidad socio económica, debe orientar su política pública hacia los jóvenes y su educación, dado que es necesario impulsar a este grupo social para generar los cambios esperados. Existe un dato relevante al respecto: según cifras de la OCDE, en México se generan alrededor de 3 mil 250 doctorados, mientras que en países como Brasil la cifra es de 12 mil doctorados por año, aproximadamente. Lo anterior indica cuál debe ser una de las rutas para regenerar el tejido social en el país.

Por otro lado, si bien es cierto que es prioritario que los jóvenes tengan garantizado su ingreso a la educación superior, también debe incentivarse la investigación en dicha población, así como generar oportunidades de trabajo y acceso a los cargos públicos para los jóvenes.

El campo laboral y el acceso a los cargos públicos de los jóvenes no debe ser negado sólo por cuestiones de edad o falta de experiencia, sino por el contrario, deben otorgarse a ellos espacios generacionales importantes, es menester mezclar experiencia con juventud, talento y entusiasmo, vitalidad y preparación académica en la función pública. En todo caso, argumentar lo contrario es discriminatorio y atenta contra la dignidad humana, dado que niega el acceso de los jóvenes a sus derechos fundamentales, los cuales deben ser protegidos por “todas” las autoridades según nuestra Constitución federal.

En otro orden de ideas, debe considerarse que en México un grupo importante de población estudió Derecho y ejerce la profesión de la abogacía en sus diferentes ramas. Es un sector clave, pues dichas personas promedian entre 34 y 37 años de edad y requieren de especializarse para que se incorporen con mejores posibilidades al mercado laboral en el que la oferta es amplia.

Incluso, tiene que decirse, sólo 26% de los abogados jóvenes en México trabaja en funciones públicas del país, cifra que desde mi punto de vista debe aumentar, pues es en dicho campo en el que de forma colegiada se toman decisiones importantes para el rumbo del país. Estimo que deben otorgarse espacios a los jóvenes en nuestro país para que sean ellos quienes decidan sobre los nuevos retos y oportunidades para esta nación. Lo anterior, porque estimo que la “madurez” no debe ser vista desde la función biológica, sino contextual.

También debemos reconocer a grandes jóvenes en todos los partidos y sectores sociales que día a día luchan por ganarse espacios laborales y políticos en la función pública. Hoy, a poco menos de un año que se celebren las elecciones intermedias en nuestro país y en la mayoría de las entidades de la República es importante que los partidos políticos y los círculos que apoyen a los candidatos independientes, volteen la mirada hacia la población juvenil integrada por mujeres y hombres muy valiosos que requieren de un campo de expresión.

Estoy seguro que como en cualquier espacio laboral, a muchos de nosotros grandes personalidades adultas nos dieron la oportunidad de desarrollarnos en alguna etapa de la juventud, por ello es momento de regresar ese tipo de oportunidades a las nuevas generaciones en lugar de denostarlas y negarles el acceso por otras vías. En efecto, debe existir un equilibrio de edades y perfiles, así como sus características profesionales, pero debemos apostar por las y los jóvenes de esta entidad y de México.

Doctor en Derecho por la Universidad Panamericana y especialista en justicia constitucional

Comentarios