Empieza el día y después de tomar quizá un café o algo más, la fila se alista para partir. El rosario no falta y menos los cantos marianos. Las platicas con los compañeros son una gran fuente de fortaleza para seguir cultivando las amistades que, posiblemente, se ven cada año. Otros más que son compañeros que han viajado ya varias peregrinaciones.

El día de ayer fue su primer confesión, un evento muy importante en la vida de los cristianos, hoy un día especial para muchos niños y niñas que se han preparado para hacer su primera comunión. Es una gran fiesta, las niñas de vestido Blando y los niños bien arreglados, unos de traje y otros con ropa de diario; pero eso si todos bien presentados y contentos para ese gran acontecimiento. Todos han llevado por lo menos un año una preparación que se llama catequesis, por lo menos un año. El Obispo de nuestra Diócesis Don Faustino Armendariz oficiará la Santa Misa y muchos sacerdotes concelebraran en esta ceremonia.

Estimado lector, es muy importante recordar que la Primera Comunión es uno de los siete sacramentos de la Iglesia Católica, y uno de los tres sacramentos de iniciación a la vida cristiana junto al bautismo y a la confirmación. A través de la primera comunión, luego de cierta preparación llamada catequesis, en la que se estudia el catecismo, es posible tomar por primera vez la hostia y el vino, que para quienes profesan esta religión, no simboliza, sino que es el Cuerpo y la Sangre de Cristo. La presencia real del cuerpo y la sangre de Cristo en el pan y el vino es lo que en la Iglesia Católica se denomina Transubstanciación.

Este sacramento fue instituido por Jesús durante la última cena, quien en compañía de sus discípulos tomó el pan y el vino y dijo: “Yo soy el pan de la vida, si uno come de este pan vivirá para siempre, pues el pan que yo os daré es mi carne, para la vida del mundo" (Jn.6,32-34, 51). "El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna".(Jn 6,54)

Por lo general, este sacramento se realiza cuando aún se es niño, alrededor de los 10 u 11 años de edad, siendo necesario haber realizado los dos sacramentos previos, el bautismo y la confesión. Esta última también se realiza por primera vez poco tiempo antes de recibir la primera comunión.

Cuando se realiza este sacramento, se celebra una misa solemne, en otras palabras, se trata de una misa especial, que ha sido preparada en forma particular para aquellos quienes recibirán el cuerpo y sangre de Cristo por primera vez. Además durante esta ceremonia se renuevan los botos bautismales.

La catequesis se configura como el curso de preparación que es necesario seguir a fin de contar con los conocimientos y la apertura de corazón que son necesarios para recibir la primera eucaristía. Ésta preparación es otorgada a los niños por personas preparadas que no son sacerdotes ni religiosas, sino que son fieles de la propia comunidad que entran en contacto con los niños de una forma más cercana, incluyéndolos también en la vida cotidiana de su comunidad. Por lo general, la preparación dura alrededor de un año.

Después de la ceremonia no puede faltar el festejo por gran acontecimiento, se da de comer mole, frijoles y arroz. No faltan los refrescos u una que otra cerveza. La fiesta dura lo que un descanso porque hay que seguir en el viaje, los peregrinos se alistan para partir y seguir con este camino que los llevara al siguiente destino.

Se ve la entrada a Jilotepec y la fila va formada de seis en fondo dirigiéndose a la Parroquia a dar gracias. Al finalizar hay una reunión del Consejo Peregrino en el atrio de la Iglesia. Los demás peregrinos se alistan a descansar para la siguiente jornada.

Así llega la pere a Jilotepec este jueves 23 de julio de 2015. 

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