Identidad ante todo

José Alfredo Botello Montes

En este año, el Partido Acción Nacional (PAN) habrá de cumplir 75 años en la vida política y social de este país, forjado y formado desde la ciudadanía a diferencia del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que nace ante la necesidad de compartir y repartir el poder obtenido por las armas revolucionarias.

Desde nuestra constitución, en 1939, como partido político tenemos una declaración de principios que no ha mudado en su esencia y si acaso dos alcances, uno en 1965 y otro en el año 2002 que se han adecuado a los nuevos tiempos que se ha vivido nuestro instituto político.

Esta declaración tiene como columna vertebral los siguientes: 1) La eminente dignidad de la persona humana, 2) La primacía del bien común, 3) La preminencia del interés nacional y 4) La democracia como sistema de vida y de gobierno. De ahí se desprenden los otros que se contienen en este texto fundamental que debiera hacerse practica y vida de quienes militamos en el PAN tanto en el ejercicio del ejecutivo, legislativo, judicial, órganos autónomos o fuera de ellos como oposición responsable.

El orden en los que se enuncian esos principios no es menor, ya que el eje y centro del quehacer en la política y la vida social debe ser el ser humano dotado de dignidad y esta es inminente porque está por encima de todo en el campo terrenal, por lo mismo se nos puede considerar un partido humanista.

Precisamente de este principio devienen otros, como el respeto a la vida desde el momento mismo y hasta la muerte natural, porque si no hay vida, no hay persona y menos aún dignidad ni respeto a esta. Y decimos que desde la concepción, por que el ser humano es desde ese momento y no es nada más durante el desarrollo en el vientre de su madre, fuera de él y hasta la muerte natural.

Otras de las afirmaciones que forman parte de los principios del Partido Acción Nacional es la primacía del bien común, entendiendo éste como el conjunto de condiciones materiales y culturales, que le permiten al ser humano desarrollarse plenamente. Como decía don Carlos Castillo Peraza (qepd), “plenamente” quiere decir como cuerpo, como alma, como inteligencia, como voluntad, como afectividad y como sociabilidad, porque el ser humano tiene todas estas condiciones a distinción de otras creaturas.

Del bien común se devienen otros principios y términos como el mismo de la política cuya tarea fundamental es armonizar la justicia con la libertad el quehacer diario de la comunidad, y que junto con la democracia se construyen los espacios de justicia, libertad y paz social. Otro de ellos es la solidaridad, no como programa sino como la virtud mediante la cual en el ejercicio de la relación de gobernante y sociedad, sociedad y gobernante, busque evitar los males evitables lo mismo en salud, en educación, en alimentación, vivienda. Además de la subsidiaridad que entra no para sustituir sino para complementar o ayudar al cumplimiento de tareas primigenias que corresponde a las familias, municipios o estados.

La preeminencia del interés nacional es sin lugar a dudas la forma concreta y geopolíticamente asentada del bien común, por ello anteponiendo a los intereses personales o de agrupación política, en nuestro actuar partidista debemos considerar que siempre debe estar el interés nacional y así lo hemos demostrado en el pasado y en presente, cando sin mezquindad ni cálculo político nos hemos apostado por lo que sea mejor para México, ya sea en el gobierno ejecutivo o desde legislativo o en los propios órganos autónomos.

Por ello, en base al interés nacional en estos momentos de transformación profunda, estamos muy pendientes que las leyes secundarias no trastoquen ni distorsionen los logros que se conquistaron en las recientes reformas constitucionales, para que sirvan al ciudadano y no al gobierno en turno.

Finalmente considerando que el principio de la democracia debe ser un modo de vida en el respeto, en el diálogo y la política, así como una constante en la toma de decisiones, es que hemos exigido al gobierno y su partido se concrete cuanto antes la reciente reforma electoral en el ámbito estatal y municipal.

Todos estos principios durante 75 años del PAN, se encuentran en nuestros documentos básicos y con el paso del tiempo se hacen realidad, por lo que no tenemos necesidad de importar otros, como el de “partido liberal” que ha sido principio e inspiración de otros partidos y no el nuestro, máxime que el respeto a la libertad es en tanto se respeta a la inminente dignidad de la persona humana, principio y fundamento de nuestro quehacer político.

Consejero Nacional y Diputado Federal del PAN

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