No sé cómo empezar esta columna creo tener la idea de lo que quiero plasmarles, espero lograr hacerlo, se han tocado temas de valores que en mi punto de vista son necesarios fortalecerlos a diario son como una planta que se tienen que regar todos los días, de verdad un acto muy importante para no perder el equilibrio que considero todos los seres humanos demos de tener, en el comportamiento en pareja hemos tocado diversos temas y el que tocaremos hoy es importante porque lo vemos a diario al menos los abogados familiares, y es que mire el nombre de la columna es hijazos una palabra que no se encuentra en el diccionario y que escuche por primera vez de mi tío quien me apoyaba hace algunos ayeres cuando era estudiante en litigar esta materia, mismo que me decía que cuando las parejas que tienen hijos se separan  y se han hecho de todo, groserías, infidelidades, robos, fraudes, injusticias siempre llegará el momento de agarrarse a hijazos así es en vez de golpazos a hijazos, dejando de lado el interés superior del menor, pierden los estribos los utilizan para priorizar sus intereses personales y agarran al infante como escudo para protegerse es una pena pero es así, lamentablemente.

No se fijan en el perjuicio que se le causa al menor, se curan en salud al platicar con miles de personas sobre el hecho del porque lo utilizaron, queriendo encontrar alivio en un ¡se lo merece! pero al final de cuentas, no generalizo, pero la gran mayoría terminan por escudarse en ellos, en los niños, para poder sacar la mejor negociación en su fracaso sentimental y salir bien librados de la separación o el divorcio, cuidado en este proceso es común esto que antecede se niegue.

En un punto muy personal de vista considero que toman a los menores para reacomodar intereses en el proceso y se procede al chantaje emocional, esto es más común de lo que se piensa, con esta columna pretendo se pueda palpar una realidad que se vive en juzgados, en nuestro entorno de pareja, de familia y afecta directamente al menor en su formación, se dice que los valores que se siembren en los  primeros años de vida de una niña o niño forman a la mujer y hombre del mañana, debemos estar atentos.

Si estamos ante una situación tensa donde cualquiera de las partes se encuentre en el dicho, no se agarren a hijazos, no contaminen el entorno del menor con ello, no se lo merece ya lo suficiente sufre con la separación como tal sin tener a la mano a su Padre o Madre para que después sea objeto de chantajes emocionales para poder inducirlo a varias decisiones de momento, la vida pasa rápido y esto le puede generar un conflicto fuerte, aunado a que la distancia o separación hoy en día  estamos acostumbradas a pagarlas caro con regalos para llenar vacios que no se merecen, huecos que serán difíciles perdonar en la edad adulta.

Espero haya podido tocar el tema sin dañar a nadie, ese no es mi interés, el interés es poder generar mejores valores en nuestro entorno para poder seguir creciendo de manera humana y cordial, todo ello sin afectar al menor.

¿Cuándo fue la última vez que te agarraste a hijazos?

Reflexiona y Actúa

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