Heroísmo del joven mexicano

Jorge Malestrán

El joven que ha regresado a su país con grandes planes se da cuenta, a medida que sus genuinos intentos de aportar sus conocimientos para apoyar un progreso real, que sus sueños son borrados por la densa problemática local.

Cuando los jóvenes mexicanos bien dotados física, profesional e intelectualmente, que han logrado una aceptable preparación académica deciden migrar y regresan, se enterarán que poseen un heroísmo que no conocían, igual o mayor a aquél que poseen los que deciden quedarse, los “cerebros quedados”, aquellos que aceptan tácitamente, por convencimiento o por tradición permanecer en un medio al que creen conocer y comprender por lo tanto se aventuran a permanecer a pesar de que perciben un alud de desencantos cotidianos.

Pero quienes han conocido un ambiente extranjero, no sólo con diferentes modos y estilos de vida, sino de trabajo en donde existe el respeto mutuo y el reconocimiento a su desempeño profesional lo que se refleja a través de una remuneración significativamente mejor que la que reciben en su propio país, cuando deciden regresar, o por que se ven obligados cuando se cumplen los plazos de estancias bien remuneradas, sea por becas o por salarios, o por un velado sentimiento de culpabilidad de estar sirviendo a una sociedad a la que no pertenecen y de la que no recibieron la formación profesional inicial y al no conocer la problemática local por no haberse formado en ella, sienten que deben retribuir a su país natal lo que le deben por la formación recibida, en este caso a México.

Muchos, sin palancas ni apoyos familiares para poder establecerse de acuerdo con su bagaje profesional y sus necesidades personales de: habitación, transporte, vestido, alimentación, etc., necesidades básicas que actualmente son los satisfactores más caros a pesar de tratarse de necesidades primarias. Pero llevados por la convicción y la esperanza de poder devolver lo que recibieron del país que los formó esperan aportar trabajo y productividad, para obtener en respuesta, oportunidades directamente relacionadas a su preparación, al pasar el tiempo se convencen de que son demasiados los obstáculos a vencer y cuando obtienen, si es que así sucede, una oportunidad de trabajo remunerado, generalmente éste no corresponde a su formación curricular y conlleva un salario insuficiente que no cubre sus necesidades más ingentes.

Esta situación lleva, no sólo a la frustración y desesperación creciente en los jóvenes, pues les impide establecerse, máxime si ya integran una nueva familia. Esto es el resultado de la aplicación de políticas públicas que no contemplan la inversión en la generación de empleos dignos y de espacios de investigación, esas mismas que benefician a unos cuantos y se olvidan de las mayorías. El joven que ha regresado a su país con grandes planes se da cuenta, a medida que sus genuinos intentos de aportar sus conocimientos para apoyar un progreso real, que sus sueños son borrados por la densa problemática local. Y si se empeña en quedarse, la existencia se torna, imposible de sobrellevar para él y su familia. Es entonces que comienza a desarrollar una “sobrevivencia” cotidiana de ir sacando cada día la “nariz fuera del agua”, para no “ahogarse” y resistir, lo que conlleva una fuerte dosis de estrés que va creciendo y soportarlo, ya tiene tintes de heroísmo.

Y probablemente algunos aguanten la inseguridad, la corrupción generalizada, esa de las oportunidades sólo para “cuates” y “compadres”; funcionarios que funcionan mal, autoridades sin autoridad.

Planificación y Administración de los muchos bienes que se pierden por desvíos para lujos de funcionarios, depredadores rapaces, a costa de la generalidad que no recibe ni siquiera la oportunidad de un trabajo digno bien remunerado y con las prestaciones sociales que merece y entonces los jóvenes desilusionados se van nuevamente en busca de condiciones de humanitarismo y respeto a otros países, en donde sus aportaciones profesionales sean realmente valoradas y ampliamente remuneradas, aunque, en realidad, ése sea otro tipo de heroísmo quizá más recompensante.

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