Hartazgo ciudadano

Jerónimo Gurrola Grave

En el discurso pronunciado en su toma de protesta y en la primera ceremonia de honores a la bandera, el alcalde de Querétaro, Roberto Loyola Vera, destacó: “en campaña encontré un ánimo de hartazgo generalizado por parte de los ciudadanos, porque no creen en los políticos y ya no creen en la política. Pero también encuentran un reflejo de esto en las ventanillas públicas, en todos y cada uno de quienes tenemos el honor de ser denominados servidores públicos”.

Y no es para menos, pues es lugar común escuchar cada tres años las quejas de los nuevos funcionarios de todos los municipios, que no cuentan con recursos siquiera para el pago de la nómina de los trabajadores, menos aún para hacer cualquier obra, por insignificante que sea su costo, debido a que las administraciones salientes se llevaron todo cuanto pudieron.

En las administraciones municipales que recién terminaron encontramos desde alcaldes que, abusando del poder, se asignaron salarios muy por encima del que percibe el gobernador del estado, como Hipólito Filiberto Martínez, presidente municipal de Ezequiel Montes (PVEM), quien ganó 102 mil 155 pesos mensuales, Raúl Orihuela González, de Tequisquiapan (PAN), que se asignó 97 mil 162 pesos al mes con el elegante argumento de que “daba muchas propinas”, o como el presidente municipal de Colón, Víctor Alonso Moreno (PAN), quien se incrementó el sueldo y el de sus más cercanos colaboradores en la última semana que estuvo al frente de la administración, y, alcaldes (PAN) que desaparecieron patrullas donadas y otorgadas en comodato por el gobierno estatal como ocurrió en Colón, Pinal de Amoles y Jalpan de Serra, y hasta un regidor prófugo de la justicia: Gerardo Rodríguez Serratos, coordinador de los regidores panistas en el municipio de Querétaro, acusado de tentativa de homicidio y agresiones contra trabajadores de un estacionamiento público, mismo que, con la complacencia y respaldo de la alcaldesa María del Carmen Zúñiga, cobró su salario durante todo el tiempo, sin devengarlo, al igual que “sus prerrogativas”.

Pero esto no es todo; falta comprobar el manejo de los recursos públicos en los municipios de Corregidora (PRI), El Marqués (PRI), Tequisquiapan y Colón, los cuales dejaron grandes deudas que seguramente complicarán el trabajo de los nuevos alcaldes, pero sobre todo afectarán a la gente que paga impuestos y que vive con la esperanza de mejorar su calidad de vida.

Pero llaman particularmente la atención 86 irregularidades detectadas por la Auditoría Superior de Fiscalización del estado (La Jornada, 8 de oct.) entre ellas el pago de 16 millones de pesos por un terreno para relleno sanitario, a pesar de que la obligación de hacerlo correspondía a la empresa Proactiva del Medio Ambiente, que tiene la concesión hasta 2025, y que en el gobierno del panista Francisco Domínguez Servién, hoy senador y declarado aspirante a la gubernatura del Estado, haya tenido en su nómina mil 200 “distinguidos” panistas (Plaza de armas, 8 de octubre de 2012); Alfredo Botello Montes, Gustavo Botello Montes, Jesús Carlos Hernández, Arturo Urbiola Ledesma, Ana Luisa Hinojosa (prima de Calderón) entre otros, y según el propio Enrique Echavarry Lary, secretario de Administración del municipio de Querétaro, cada uno de ellos recibirá entre 400 mil y un millón de pesos por concepto de liquidación.

Estos son apenas algunos ejemplos del latrocinio y la rapacidad con que actúan muchos “servidores públicos”; así no hay dinero que alcance para resolver las necesidades más importantes de los mexicanos, por ello el hartazgo está más que justificado, pero el pueblo es la fuerza y tarde o temprano se va a hacer respetar.

Dirigente estatal del Movimiento Antorchista

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