23 / julio / 2021 | 23:52 hrs.

Gracias maestros

Rodrigo García Santana

El teatro es un pasatiempo que me relaja mucho porque me permite ser diferentes personas. Mis andanzas en este divino arte se las debo a mi hermano mayor, quien siempre fue mi maestro en el teatro, Xavier García Santana.

No fue cualquier maestro, con él aprendí mucho, fue quién me comentó que para la creación de un personaje siempre se deben de hacer tres preguntas: ¿quién soy?, ¿de dónde vengo? y ¿a dónde voy? Mi respuesta nata fue decirle: si no sé quién soy, de donde vengo y hacia dónde voy, ¿cómo voy a saber eso de un personaje? Se río y me lo dejó de tarea. La verdad nunca descubrí si había resuelto las preguntas para poder subirme al escenario, sin embargo, esas cuestiones me siguen dando vuelta y, sinceramente, no las he respondido del todo.

Es de gran importancia que los jóvenes de hoy en día podamos reflexionar acerca de nosotros y realizarnos estas preguntas. Hoy puedo dar gracias a mis maestros porque siempre trataron de orillarme en este sentido, aun cuando quizás en aquellos tiempos no les prestaba atención por estar ocupado en los quehaceres de la adolescencia, puedo asegurarles a los jóvenes que es verdad: hay un momento en la vida que te sentarás a reflexionar en cosas que valgan la pena, que le des la importancia debida a las problemáticas que existen. Estoy muy seguro también que en unos años agradecerás a tus maestros por todo lo inculcado.

La juventud siempre ha sido un tema generacional como lo demuestra Sócrates con su frase: “nuestra juventud gusta del lujo y es mal educada, no hace caso a las autoridades y no tiene el menor respeto por los de mayor edad. Nuestros hijos hoy son unos verdaderos tiranos. Ellos no se ponen de pie cuando una persona anciana entra. Responden a sus padres y son simplemente malos.”.

También Hesíodo nos regaló esta frase: “ya no tengo ninguna esperanza en el futuro de nuestro país si la juventud toma mañana el poder, porque esa juventud es insoportable, desenfrenada, simplemente horrible.”.

La adolescencia es una de las etapas más importantes de nuestra vida, la problemática acerca de ella, es quizás las transvaloración que vive el ser humano, es decir, los valores inculcados por los padres se funden con los de la actualidad y surgen los valores del momento.

Imagínate si Sócrates y Hesíodo, en 470 y 720 AC, opinaban así de la juventud. En la actualidad no difiere mucho de la historia generacional.
Mucho de ello se debe a la formación de nuestros padres y maestros quienes siempre estarán ahí, de generación en generación, para apoyar a los jóvenes. Es más, nosotros seremos los maestros de la próxima generación y debemos estar preparados para la nueva juventud.

Envió un reconocimiento a mis maestros quienes siempre estuvieron ahí para orientarme. Les agradezco su tiempo el haberme enseñado cuánto sé, siempre de la mano del ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿dónde?, ¿qué?, ¿quién? y ¿por qué?

Y tú: ¿quién eres?, ¿de dónde vienes? y ¿a dónde vas? Reflexiona y actúa.

*Presidente de los Jóvenes de la CANACOPE-CANIRAC Querétaro.

Comentarios