Gasto no es igual a triunfo

Jesús Rodríguez Hernández

En los procesos electorales hay una secuencia que parecería que le da lógica a los resultados: “Más dinero, más promocionales, más votos”, eso acaba de suceder en Ucrania, en donde el magnate Petró Poroshenko, a quien conocen como El Rey del Chocolate, ganó las elecciones en aquel país el domingo pasado.

Esta secuencia que le dio el triunfo al oligarca ucraniano se repite en muchos países y México no ha sido la excepción, a pesar de la reglamentación existente y de la fiscalización de los órganos electorales, algunas veces gana el que cuenta con más recursos.

Las elecciones en Ucrania y en otros países también, en las que el que tiene más recursos es el triunfador, nos llevan a recordar lo que en este rubro se ha hecho en nuestro país, se trata de un tema de equidad y para alcanzarla es necesario aplicar mecanismos para evitar, o por lo menos disminuir, las incidencias de intereses particulares y poderes fácticos en los procesos electorales.

El desarrollo de las elecciones y las reglas bajo las que se deben llevar a cabo corresponden exclusivamente a los partidos políticos y todos deben apegarse a la normatividad existente.

La reforma electoral propuesta por el presidente Enrique Peña Nieto en abril pasado, y que ha sido aprobada, contempla la anulación de las elecciones cuando a un candidato o partido político ganador, se le compruebe qua rebasa los topes y gastos de campaña.

Como referíamos al inicio de nuestra colaboración, en algunos países los candidatos con más recursos pueden pagar mayores espacios para promocionales en radio y televisión y como resultado pueden obtener la mayoría de votos, esto nos muestra que para la realización de una campaña los recursos financieros pueden ser determinantes.

La reforma del Presidente propone condiciones más equitativas durante las competencias electorales y entre los diversos actores políticos, esta reglamentación aplica tanto para los procesos internos de los partidos como para las elecciones constitucionales.

Tener mayor transparencia en materia de financiamiento de las campañas, es el propósito fundamental de la propuesta del presidente.

Cuando se establecen topes en los gastos de campañas se está fomentando la equidad en las contiendas electorales pues de esta forma se impide que las diferencias que existan en cuanto a los recursos de los que se disponen los particos políticos o los candidatos afecten las reales posibilidades de competencia, con esto también se evita que los gastos sean excesivos.

Como sabemos, los topes en los gastos de las campañas no es una medida novedosa, esto se ha venido aplicando en México desde 1993, año en el que se proponen como una herramienta para garantizar la equidad en las elecciones. Sin embargo, dicha medida se ha pasado por alto y las sanciones han quedado en multas, lo cierto es que en ocasiones el partido político ha preferido correr el riesgo, a cambio de llevar ventaja.

La reforma del presidente Peña Nieto acaba con las decisiones que se tomaban en base al costo beneficio, es decir “pagar una multa a cambio de ganar una elección”. La nueva disposición contempla como sanción, para quienes decidan exceder sus gastos, la anulación de la elección, es decir, aquel que gane mediante secuencia de “Más dinero, más promoción, más votos” tendrá que asumir lo gastado, pero su triunfo no tendrá validez.

Cabe señalar que esta fórmula es un factor importante, sin embargo, no siempre llega a cumplirse, hay estudios que revelan que las personas no siempre votan a favor de quien tiene mayor presencia en medios de comunicación o más apoyos, los factores que motivan el voto de la ciudadanía, no son necesariamente a favor de quien más gasta, sin embargo, en el hecho de hacerlo va la intención del engaño y de la manipulación; solo que ahora, el sucio intento por ganar puede ser el factor de triunfo del adversario. La equidad y la transparencia es compromiso de todos.

 

Expresidente municipal de Querétaro, exlegislador federal y local

Comentarios