Fundación MI SANGRE

Ángeles Ochoa

“Para mí las melodías son como pinceladas en un cuadro. Si tú me pones acá una secuencia de acordes, en cinco minutos te podría dar diez opciones distintas de cómo podría ir la melodía. Lo que es más complicado para mí es escribir la letra. Eso me toma mucho más tiempo, trabajo y esfuerzo”. Juan Esteban Aristizábal, mejor conocido en el dominio público como Juanes, cantautor colombiano.

    Con una sonrisa saludo a quienes me honran con su lectura hoy que estamos iniciando prácticamente otro mes de año 2015 y podríamos decir que casi en la recta de final de estos 365 días que nos han obsequiado un crisol de enseñanzas, experiencias y bondades.

     Les quiero acercar hoy a la Fundación Mi Sangre, una organización sin ánimos de lucro y creada por el cantante tan famoso Juanes, que me pregunto ¿quiénes no hemos escuchado o tarareado alguna de sus canciones?

     La sensibilidad y capacidad visionaria de este joven cantautor de origen colombiano, lo impulsó a llevar a cabo esta Fundación con el objetivo de cocrear entornos protectores para que la niñez y la juventud puedan descubrir sus poderes como constructores de paz por medio del arte y la lúdica.

     Para lograrlo, en entrevista telefónica que me concedieron los altos directivos de esta organización, me platicaron en una amena charla que se valen de tres bases: acompañamiento psicosocial, educación para la paz y la movilización de causas que forman parte de sus tres principales ejes de acción.

     Quizá ustedes se estén preguntando: ¿Cuándo comenzó este proyecto? Les comparto la respuesta….. sus orígenes se remontan a el año 2006, a raíz del reconocimiento de Juanes, como embajador de la paz. Dicho nombramiento se le otorgó gracias a los sentimientos y consciencia que el colombiano pudo crear por medio de su canción “Fíjate bien”.

     Era para el año 2008, que sus avances ya eran claramente notorios al desarrollar el primer proyecto con enfoque diferencial en niños, niñas y adolescentes víctimas de minas: “Plan Hermano”, el cual pudo brindar a la fundación luces para que con posterioridad se abriera el Programa Educación para la Paz, el cual evidencia en poder creativo y transformador de los niños.

     Con una muy interesante línea del tiempo, Fundación Mi Sangre, al día de hoy cuenta con programas y metodologías consolidados y además de ello, les platico a mis lectores, que los han replicado en diversas zonas de Colombia. Se sitúan como una organización cooperante del Banco Interamericano de Desarrollo, el Departamento de Trabajo de Estados Unidos de Norteamérica, así como el Foro Urbano Mundial, entidades trascendentes que aprueban proyectos de gran envergadura para hacer realidad el plan de la asociación creada por Juanes.

     Otra interesante nota que les comparto, es el desarrollo que Mi Sangre ha hecho por medio del proyecto Pazalobien, enfocado a los niños.

        Con ello, les prometo que el seguimiento a esta brillante causa seguirá en mi próxima columna para El Universal, y mientras tanto espero dejarlos motivados parafraseando la canción de Janes “Es tiempo de cambiar”.

     No se pierdan mi próxima aportación la semana entrante en la cual les compartiré a detalle cifras de personas apoyadas, voluntariado y más información relevante acerca de esta maravillosa fundación.

      Gracias mil y hasta siempre.

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