En ocasiones, cuando nos esforzamos tanto y sobre nosotros recae el apoyo, esfuerzo y dedicación de muchas personas y, sin importar eso, no logramos lo que tanto buscábamos podríamos considerar la palabra fracaso; muy fuerte, cruel...pero a final de cuentas es así.

Sin embargo, ¿qué pasa cuando no existen realmente los medios, ni las formas, ni mucho menos el apoyo para lograr algo? ¿Se podría considerar fracaso?

Aterrizando la pregunta a lo que nos corresponde...el futbol; yo me pregunto si realmente podríamos considerar como fracaso la pobre participación de la selección mexicana femenil en el mundial de Canadá?

Bien dicen que en gustos se rompen géneros, sin embargo, yo quisiera recordar un poco lo que ha vivido la selección femenil junto a Leonardo Cuellar. En realidad...poco y nada últimamente. Si bien Leo Cuellar ha hecho mucho por las jóvenes mexicanas que dan la cara a nivel internacional para defender el futbol femenil del país, sus técnicas y maneras ya han sido rebasadas por el propio futbol.

Incontables son los años que ha pasado el entrenador a cargo de estas muchachas, pero ha llegado el momento de decir adiós. Como todo en la vida evoluciona, se modifica, cambia y para ello se requiere la más profunda de las capacitaciones y actualizaciones, tomando en cuenta que a nivel mundial -sobre todo  en Europa- se manejan las mejores técnicas. He ahí la respuesta a tantos triunfos y campeonatos.

Respondiendo a la pregunta claramente puedo decir que no podemos llamarlo fracaso a las dos derrotas y un empate dentro de la fase de grupos en el mundial por parte de las muchachas. No se les puede pedir campeonatos cuando en todo el año contadas son las veces en las que se reúnen para disputar amistosos o para conocerse entre ellas y, por si fuera poco, ni siquiera existe -hasta el momento- una liga femenil.

Para fracasos podemos hablar del futbol varonil, que con todo el apoyo de la Liga, de los patrocinadores y de todos los que intervienen siguen sin llegar al famoso quinto partido.

INÉS VS OLEGARIO

Mientras tanto en la demanda de Inés hacia Decio De María y Olegario Vázquez por supuesta corrupción al momento de vender el club Gallos Blancos, las cosas siguen su cauce. Inés ratificó la demanda y las autoridades correspondientes se encargarán.

Aficionados, por su parte no se preocupen, pues lo "peor" que podría pasar es que le dieran el equipo a Inés Sainz y ella junto a su esposo y su equipo de trabajo se hagan cargo del rumbo del equipo.

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