Foresia, competencia y esclavitud

Dr. Juan Bibiano Morales Malacara

En esta última entrega, hablaré de la foresia, la competencia y la esclavitud; otras biorrelaciones, asociaciones o simbiosis interespecíficas de los animales.

La foresia es la asociación temporal de un organismo, más o menos pequeño (el foronte), que es transportado mecánicamente por la especie mayor (el huésped) no existiendo ninguna interacción de alimentación. Los huéspedes no obtienen ningún beneficio, ni daño, únicamente en los casos en los que la especie forética invada en gran número al huésped, cuando entonces éste puede llegar a ser entorpecido en su desplazamiento e incluso ser paralizado.

La foresia puede ser accidental, cuando el  foronte -como un ácaro- se encuentra en su camino a un insecto u otro animal mayor que, sin haberlo previsto, es transportado por haberse subido accidentalmente al huésped.

La foresia obligatoria se observa en diferentes grupos de ácaros, por ejemplo el ácaro del género Dinogamasus viaja en abejas africanas de la familia Xylocopidae, también algunos ácaros hipopodios del género Vespacarus se resguardan en una concavidad especial que presentan algunas avispas Parancistrocerus fulvipes para el transporte de los ácaros, que incluso se le llama acarinario.

En otros casos puede ser una foresia depredadora, cuando el foronte se sube al huésped para depredar a sus parásitos o comensales que habitan en éste, por ejemplo el pseudoescorpión del género Dinocheirus, que se sube foréricamente al roedor Neotomodon alstoni y a su vez se alimenta de un ácaro forético del roedor Asternolaelaps sp. (Liroaspidae), que al parecer es también comensal en el huésped (foresia comensalista), ya que el ácaro se alimenta de restos dérmicos e incluso de exubias de otros ácaros. También el pseudoescorpión se llega a alimentar de otros ácaros lelápidos que son parásitos del huésped, que en éste caso sería una foresia protocooperante porque le quita los parásitos al roedor, mientras el huésped en su cuerpo le proporciona el alimento (éstos ácaros parásitos) al pseudoescorpión.

Sobre la competencia. En esta relación las dos poblaciones pueden ser afectadas, pero incluso una de las especies puede ser expulsada. Así se menciona que dos especies compiten cuando utilizan un mismo recurso, de manera que cualquier ventaja adicional y persistente por parte de alguna de las especies en la utilización del recurso, decide al cabo de un tiempo la eliminación de la otra especie que está en inferioridad o puede ser por ciclos sin que llegue a eliminarse ninguna de las dos. El ejemplo más común de la competencia, por ejemplo, lo vemos entre hienas y buitres, cuando compiten por alimentarse de cadáveres de mamíferos.

Esclavitud, esclavismos o dulosis. En esta asociación, la especie esclavizadora o patrón se verá favorecida por la utilización de la especie esclava para beneficio propio, siendo la esclava sometida a labores ajenas a su beneficio con el resultado desfavorable o dañino para ella.

Este tipo de relación se ha estudiado en varias especies de hormigas. Dentro de las Myrmicinae. Las incursiones de las hormigas esclavizadoras son episodios dramáticos, en los que las obreras de estas especies salen en columna, penetran por la fuerza en las colonias pertenecientes a otras especies próximas, donde se apoderan de las pupas y se las llevan a sus propios nidos. Estas pupas pueden llegar a ser obreras y formar parte de la colonia esclavizadora, donde entonces estas esclavas aceptan a sus esclavizadores como si fueran hermanas obreras comportándose como lo harían en sus propios nidos. Las obreras de las especies patrón, en contraste y por lo general, raras veces, si es que lo hacen, se unen a las congregaciones ordinarias de búsqueda de alimento, construcción de nido y cuidado de la prole, lo que dejan exclusivamente para que lo desarrollen y lleven a cabo las esclavas.

Por último cabe señalar que en la naturaleza pueden existir otras biorrelaciones, de diversa índole, además de las ya mencionadas. Pero todo ello refleja una compleja trama de presiones selectivas (físicas y biológicas) que, a lo largo de millones de años de evolución biológica, han derivado en un sinnúmero de rutas evolutivas que han resultado en la extraordinaria expresión fenotípica de arquetipos en la biodiversidad de nuestro planeta (actualmente se está trabajando en temas de simbiosis o biorrelaciones, en busca de rastros evolutivos entre especies de artrópodos parásitos y murciélagos, Proyecto PAPIIT IN219113).

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