Fomentar la familia

Rodrigo García Santana

En estos días tuve la oportunidad de reencontrarme con la familia de mi Padre, algunos ya en otras ciudades del mundo y en otros Estados de la República Mexicana, pues bien a petición de una de mis tías fue como en un grupo de red social donde se logró tener una convocatoria muy buena para poder compartir en familia ponernos al día, contar anécdotas, conocer a los nuevos integrantes y encontrarles parecidos con la familia, un ejercicio muy recomendable para hermanarnos aun más.

Sabemos que no es fácil lograr este tipo de reuniones, cuando en nuestro diario vivir incluso a la familia directa la hacemos de lado por tener nuestros intereses personales aterrizados en otras plataformas o simplemente por costumbre.

La familia como la célula de la sociedad más chica, nos ayuda a poder conducirnos en nuestra vida, es el primer contacto del individuo con la sociedad por así decirlo, como Padres es una obligación fomentarla en nuestros hijos ¿Por qué? Porque la misma vida da enseñanza y en algunos años cuando nosotros o la vida nos diga el verdadero valor de mantener a la familia unida, puedan tener el ejemplo fomentado en ellos para poder llevar a cabo las relaciones familiares.

No sé, me pone nostálgico saber que en algunos años mis nietos y los nietos de mis hermanos no se vieran, que no hubiera una guía adecuada que les diga el amor entre nosotros, que los hijos de mis primos y sus nietos se crucen en la calle con los míos, sin saber que son familia o que tuvieran una diferencia entre ellos  que quizás por la relación de familia nunca hubiera aparecido o simplemente se hubiesen respetado y ese lazo los hiciera muy fuertes.

Les comparto esta fabula que nos enseña la importancia de unidad familiar, cuando mencionamos esto no solo pensemos en Madre, Padre e hijos si no en toda la familia en esos tíos que ya no frecuentas en esos primos que te hicieron reír de niño.

Una vez, un Anciano Labrador tenía varios hijos, pero por causas del destino, se enemistaron. Así, que para  para darles una lección y unirlos, hizo un plan muy bien elaborado. Al día siguiente, los llamó y les dijo que trajeran una porción de varas para ser atadas a un solo fajo, y, que cada uno de ellos intente romperlas, sin antes decirles: 
"Hijos míos, quiero que sepan que dejaré toda mi Herencia a aquel que pueda quebrar este fajo." 
Al oír esto, los Hijos del Labrador intentaron romper dicho fajo apoyando este sobre sus rodillas sin embargo, todo esfuerzo fue en vano. El padre, intentando su turno, sacó una por una las varas, y las quebró fácilmente. Sus Hijos, observando tal acción dijeron: 

"No es justo padre, así también podríamos haberlo hecho nosotros”

El Padre Respondió:

"Esta lección Hijos míos, es la mejor herencia que les dejo, y deben pensar en ella, ya que ustedes son como estas varas. Si están unidos por el amor fraterno, serán fuertes e invencibles, pero si están separados, cualquiera los vencerá." 

¿Cuándo fue la última vez que fomentaste a la familia?

Reflexiona y Actúa    

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