Flexibilidad en las empresas

Oscar Peralta Casares

Estimados amigos, siempre he declarado que lo dos factores fundamentales para el correcto funcionamiento de una empresa son los procesos y la estructura; los procesos que nos permiten asegurar que todas las actividades se llevan a cabo de una manera controlada, con un orden lógico y que son medibles en cada una de las actividades clave en la organización, y por otro lado la estructura que permite la asignación expresa de roles y responsabilidades de las diferentes funciones y procesos a diferentes personas, departamentos y hasta empresas filiales. Pues bien, también creo en la flexibilidad de las organizaciones, por lo cual aprovecha esta oportunidad para compartirles mi visión a cerca de la "empresa flexible" y la  "flexibilidad laboral".

Por supuesto que entendemos que, en general, algo es flexible si presenta capacidad de cambio o adaptación ante condiciones externas; en el caso específico de las organizaciones, la flexibilidad se refiere a las capacidades para responder eficazmente a un entorno competitivo, cambiante por tanto, al tiempo que mantiene o mejora su posición en el mercado y en las preferencias de sus clientes.

La flexibilidad de las empresas tiene varios vectores alineados en distintas direcciones; cuando se trata de flexibilidad estratégica, se refiere a la adaptabilidad de la empresa en su entorno vista desde la alta dirección, con un rango de alcance muy amplio y que la mayoría de las          veces significa una inversión pues pudiera abarcar desde elementos administrativos como la adquisición de software para administrar, hasta aspectos mucho más demandantes como podría ser la adaptación de nuevas tecnologías o procesos para eficientar las operaciones; la flexibilidad productiva por otro lado, se refiere a la capacidad de adaptación de la producción sin incurrir en costos elevados para producir nuevos productos, cambiar la proporción de cada producto dentro de la producción total o la variación del volumen de producción según las necesidades del mercado; por otro lado y muy importante, la flexibilidad alcanza también al factor humano, la flexibilidad laboral se refiere a la organización eficiente del recurso humano y del trabajo con base en las variaciones de la demanda de productos y servicios; finalmente la flexibilidad organizativa; es decir, cuando la organización modifica la distribución de todas y cada una de las tareas que se desarrollan.

Estimados amigos, dado que los cuatro enfoques o elementos de flexibilidad están interconectados, regularmente al actuar sobre uno, será necesario también actuar sobre alguno de los demás o sobre todos ellos. Es imposible, por ejemplo,  introducirse en nuevos mercados (flexibilidad estratégica) si no existe una flexibilidad productiva que permita adaptar el diseño de los productos y la cantidad producida a las necesidades de ese nuevo mercado. Pero, al mismo tiempo, la empresa debe contar con un personal capaz de responder a las nuevas exigencias productivas, por lo que la flexibilidad laboral también resulta imprescindible, y puede ser necesario modificar la estructura organizativa para agrupar al personal de la forma apropiada para los nuevos procesos (flexibilidad estructural). 

¡Ubícate! El elemento fundamental que enlaza y orienta los esfuerzos de flexibilidad es la capacidad de la dirección para asegurar que se alcance la flexibilidad deseada y asegurar su integración de una forma coherente con la estrategia de la organización.

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