Fiscalías averiadas

Layda Negrete

Lo que más queremos en México no es avergonzar a políticos sino contar con instituciones que funcionen.

Hace unos días, Impunidad Cero publicó una evaluación titulada: Índice estatal de desempeño de las procuradurías y fiscalías 2018. Un estudio cuantitativo con varios indicadores de relativa comparabilidad para crear un índice. El resultado es un listado de instituciones ordenadas de la mejor a la peor. El primer lugar lo ocupa Chihuahua, y el último, Puebla.

Este índice abona al llamado a fortalecer las fiscalías y procuradurías estatales, las instituciones que investigan y judicializan más del 90% de los delitos denunciados. Es sabido que el MP es uno de los elementos más fuertes en la ecuación de impunidad en el país.

El estudio publica un resultado importante sobre el Nuevo Sistema de Justicia Penal. El cual señala que las modificaciones que introdujo el Código Nacional de Procedimientos Penales respecto al MP permiten que un mayor número de casos se concluyan. En 2016, bajo el sistema anterior, se finalizaron 9% de casos, en el mismo año la tasa de resolución en el sistema reformado fue de 22%, diferencia de más del doble.

El estudio muestra una importante variación en la mayoría de los indicadores considerados. ¿Qué significa esta variación entre parámetros? Significa que no todas las procuradurías son iguales. Esto tiene implicaciones en las descripciones y prescripciones que debemos hacer.

La variación de desempeño debe alertar a políticos, periodistas y analistas sobre la inclinación de generalizar a partir de datos y observaciones incompletas. Por ejemplo, algunos reporteros que colaboran con medios de cobertura nacional generalizan sus diagnósticos a partir de lo que observan en la procuraduría capitalina cercana a su centro de trabajo. Sin embargo, como es evidente, el MP de la CDMX tiene el mayor gasto per cápita con una de las tasas de conclusión de casos más baja, convirtiéndola en una de las procuradurías con menos efectividad, con el nivel más bajo de confianza. Describir el sistema a partir de una sola entidad o con un solo indicador es un error.

En términos de la prescripción, la variación en los parámetros debe ayudarnos para ubicar cuáles son las instituciones que se desempeñan mejor, y documentar las recetas de gestión pública que son dignas de replicarse, adaptarse y promoverse.

Lo que más queremos en México no es avergonzar a políticos sino contar con instituciones que funcionen. El estudio es un primer paso en la reparación de las fiscalías que hoy por hoy no sirven.

 

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