Estrategia estatal de biodiversidad de Chiapas

José Sarukhán

Como parte de los compromisos adquiridos por nuestro país, al ser uno de los signatarios del Convenio sobre la Diversidad Biológica, México llevó a cabo, con la coordinación de la Conabio, su segundo estudio de país en 2008 (el primero se terminó en 1998) que además de una evaluación de las especies conocidas de México y su grado de conservación, constituyó la primera evaluación del estado de los ecosistemas de un país que se haya realizado en el mundo, con un análisis de las políticas públicas que habían ayudado a manejar sustentablemente su capital natural y las que por el contrario habían seriamente contribuido a su destrucción con poco o ningún beneficio al bienestar social.

A partir de la publicación de este estudio (Capital Natural de México) Conabio intensificó su programa (iniciado en 2002) de ayuda a los estados de la República a realizar estudios similares para su territorio. Hasta el momento hay involucrados 23 estados en alguna fase del proyecto. El propósito de este programa es doble: 1) avanzar en el conocimiento a escala estatal o municipal de la enorme diversidad biológica de México y 2) involucrar a la academia estatal, las organizaciones de la sociedad civil y sobre todo a los gobiernos estatales —y hasta donde es posible a los municipales— a comprometerse a estimular estos estudios y a usar los resultados de los mismos como guías de sus estrategias de conservación y uso sustentable de su capital natural. Solamente con la participación de estos tres elementos: sociedad civil organizada y adecuadamente informada, una comunidad académica en universidades e instituciones de investigación dispuesta a ayudar a resolver los problemas que afectan a la sociedad en lo referente a sus recursos naturales y un gobierno comprometido con las presentes y futuras generaciones, será posible asegurar la permanencia de la matriz ambiental de la que dependen el bienestar social y un desarrollo económico sostenible.

La Estrategia Estatal para Chiapas no es un documento gestado en un par de escritorios en alguna oficina de Tuxtla Gutiérrez o en una oficina del gobierno federal. Tampoco es un instrumento para el corto plazo, pues tiene una visión a los siguientes tres lustros. El documento se construyó con la participación del sector académico del estado, su sociedad civil y el gobierno estatal, acompañado del federal y los municipales; todos ellos estuvieron representados por más de 200 personas y 60 instituciones. Es decir, es un ejemplo de participación social e integral en la planeación del uso racional y la conservación de los ecosistemas chiapanecos, que implica para todos los sectores participantes una responsabilidad pública de apegarse de la mejor manera posible a los lineamientos y recomendaciones implícitos en la estrategia. Además, durante la ceremonia de presentación de la Estrategia, el gobernador Velazco Coello anunció que instruía a su secretario del Medio Ambiente e Historia Natural a que la Estrategia se publicase en el Diario Oficial del Estado de Chiapas, en ella se establece un Comité Interinstitucional que dará seguimiento a las acciones, vigilará su implementación y las evaluará.

Las áreas naturales bajo protección del estado de Chiapas —como las de otras partes del país— encaran diversas amenazas. Estas áreas protegidas representan porciones únicas de ecosistemas que, además de proveer servicios ambientales vitales para la sociedad mexicana, contienen especies notables por su valor económico o ecológico. El de Chiapas es un caso en especial importante por la riqueza de estos ejemplos y por las amenazas representadas por intereses privados o de grupos manipuladores de la miseria de muchos chiapanecos.

Esperamos que la Estrategia recién terminada y presentada a la sociedad chiapaneca sea un útil instrumento para guiar con cuidado la utilización racional de los recursos naturales renovables del estado y de que el compromiso del gobernador Velazco y su gobierno, expresado en la introducción del estudio de “establecer las bases en las que las perspectivas de desarrollo y conservación en Chiapas pueden encontrar en su riqueza biológica y cultural una base amplia para el desarrollo” se conviertan en acciones de protección y uso sustentable del patrimonio natural de los chiapanecos.

 

Investigador emérito de la UNAM, Coordinador nacional de la Conabio

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