España perdió. México gana

Susana Chacón

Después de una jornada en pleno Paseo de Gracia, —me refiero al de la Colonia Roma—, Iker dejó temporalmente de ser el rey. Difícil de creer el 5 a 1 versus su mismo rival en la final de cuatro años atrás. Los holandeses ganaron con humillante goliza. Impensable. Los múltiples comensales mexicanos con afinidades hispanas, no cabían en sí. No lo podíamos creer. El rey abdicó. La historia se repite. En este primer encuentro, Iker, justo con 33 años, se desdibujó. Este sin duda es tan sólo el principio. Perdió la batalla pero no la final. Puede aún ser campeón. Cuenta con todo por delante. El mundial, acaba de empezar.

España, vive algo similar. A cuatro días de coronar a su nuevo Rey, Felipe de Borbón quien será Felipe VI, tiene todo por rehacer. Después de casi cuatro décadas de un reinado con múltiples logros, España vive hoy grandes críticas. Pasó del periodo de la construcción de la gran transición, a las carencias de la crisis económica global y a las de los grandes cuestionamientos sobre el comportamiento de la Casa Real.

Comienza una nueva etapa. Debe todo retomar. Sin dejar de ser un actor fundamental en Europa, su situación interna requiere de cambios sustanciales. Sin éstos, poco podrá hacer en el escenario global. Así, sabemos que busca acercarse a mercados alternativos como el mexicano. Les urge un espacio para invertir y de esta manera reducir las altas tasas de desempleo interno. La situación doméstica abre pocas posibilidades de cambio de rumbo. Las carencias son tales, que sin alianzas estratégicas poco podrán resolver.

Esta es no sólo la percepción, sino la estrategia de las grandes empresas como Iberdrola o Gas Fenosa que están ya en territorio mexicano desde hace al menos quince años, con inversiones nunca antes vistas en las últimas cinco décadas. El capital humano español, el altamente capacitado, encuentra cada vez más posibilidades de desarrollo fuera de su propio territorio. En nuestro mercado y en nuestras fuentes de trabajo. España vive fuera del viejo continente. Lo propio sucede con su sistema bancario. Las ganancias obtenidas en México y América Latina, nunca las habrían podido lograr en su propia casa. BBVA, Santander, entre otros, han logrado sobrevivir y aventajar su situación, gracias a las utilidades del mercado y de los consumidores mexicanos. Las arcas americanas, se vacían como sucedió durante la Colonia, ante las exigencias de la banca del viejo continente. En el caso de la infraestructura, sucede lo mismo. Los grandes constructores españoles son quienes obtienen la mayoría de los principales proyectos en nuestra casa. Tenemos construcciones como las del 2º piso, hotelería, turismo entre otras, que son asignadas a los consorcios españoles en detrimento de los mexicanos.

En su primer partido, México ganó. Es momento de que sea también líder. No sólo en los deportes sino favoreciendo el desarrollo nacional y su presencia global. La visita de Enrique Peña Nieto a España fue el comienzo. Sigamos la estrategia. Aprovechemos el momento. Juguemos siempre a favor de México. Qué difícil ser equipo y dejar de golearnos, frenarnos y bloquearnos entre nosotros mismos.

Secretaria de la sección mexicana del Club de Roma

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