Escuchar como parte de éxito

Arturo Maximiliano García

Pesos y Centavos es un proyecto que pretende en primer lugar concientizar a las personas de lo importante que es entender conceptos financieros básicos como ingresos, egresos, deuda, intereses, gasto fijo, gasto variable y muchos otros fundamentales para poder dar el siguiente paso: planear nuestras finanzas personales y familiares.

Así mismo pretende dar algunos consejos para  para optimizar recursos y así bajar gastos que nos lleven al ahorro y en un momento a la creación de patrimonio. Por supuesto el ser una persona eficiente en el trabajo o actividad es por si mismo una fuente de ingresos que puede cambiar nuestra vida en el aspecto económico. 

Ya sea quien trabaja para otra persona o quien ha emprendido su negocio propio necesita las mejores armas para desempeñar bien su trabajo, esto implica tanto los conocimientos y profundizar en ellos como estar preparado para la competencia que naturalmente nos depara en la vida: siempre hay alguien más que ofrece lo mismo que nosotros y que nos obliga a competir para no sólo tener la posibilidad de mantenernos sino de ascender en lo que hacemos, ya sea incrementar nuestro mercado o lograr una promoción en el trabajo.

La competencia es para mi uno de los factores fundamentales del crecimiento de una persona y de un profesional. Nos obliga, si aceptas el reto de competir, a buscar ser mejores y lograr dar mayor rendimiento, en cada una de las actividades en las cuales nos vemos involucrados y particularmente en la laboral.  Quien decide no competir es una manera de derrotarse desde el principio.

El que decide sí competir tiene en primer lugar que conocer cuáles son esas características que lo hace diferenciarse de los demás para bien e incluso para mal.  Potencializar las primeras y tratar de controlar las segundas para no ser un factor que estorbe nuestro interés en ganar esa competencia.

La competencia implica entonces explotar habilidades y virtudes para poder entrar en el juego.  Algunas habilidades son innatas a ciertas personas y otras se desarrollan y se perfeccionan.

Una de esas habilidades es la de escuchar. A veces pensamos que hablar es la gran oportunidad que tenemos cuando nos reunimos con alguien a platicar de negocios o en una junta de trabajo con tu jefe. En nuestra lógica nuestra mejor arma es dejar una gran impresión cuando tomamos la palabra, lo cual es correcto, es una oportunidad para que los demás sepan nuestros conocimientos sobre el tema a desarrollar o para presentar nuestras ideas innovadoras en cuanto a las soluciones de los problemas planteados, pero pocos le dan peso a la acción pasiva de escuchar lo que los demás dicen.

Antes de pensar que vas a decir, puedes empezar a desarrollar la habilidad de cómo escuchar, estos consejos están basados en un artículo del Huff Post escrito por Kevin Duam:

  • Estar presente. De acuerdo con el artículo referido, es la posibilidad de enfocarte mentalmente en la persona que habla, dejando otras distracciones de lado.  Hoy en día no sólo nos distraen otros pensamientos sino muchas otras cosas que tenemos que dejar a un lado para escuchar como lo son  los teléfonos celulares. Si pones atención, el primer efecto positivo es que la persona con quien interactúas lo notará y a ti te permite en realidad captar lo que te exponen.
  • Apaga tu voz interna. Seguro más de una ocasión mientras alguien habla tu yo interno te habla a ti, te cuestiona o te platica otra cosa distinta a la conversación que tienes enfrente. Cómo apagar esa voz interna, pues una manera propuesta es tomar apuntes, lo cual dicen ayuda a absorber la información que te están dando.
  • Técnica del espejo. Esta técnica sugiere que cuando se presente la oportunidad durante la conversación repitas en voz alta lo que la persona con quien hablas te estuvo diciendo.
  • Interactúa y solicita clarificación.  Identifica áreas de interés donde quieras quizá profundizar más. Esto por supuesto también abona a que escuches con más atención lo que se esta diciendo.
  • Seguimiento. Terminada la conversación, discute y determina si se requiere tomar acciones posteriores.

Curiosamente también se concluye que de la manera como tu escuches a quien tiene el uso de la palabra, existe una gran probabilidad de que tengas la misma atención de ellos cuando sea tu turno de hablar.  Seguiremos tratando estos temas en Pesos y Centavos que generen estrategias y hábitos para incrementar eficiencia y seguramente productividad. 

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