Equidad de género y la no discriminación contra las mujeres

Jesús Rodríguez Hernández

Para la Organización de las Naciones Unidas, el Día Internacional de la Mujer representa la ocasión para reflexionar sobre los avances conseguidos, exigir cambios y celebrar los actos de valor y decisión de quienes han desempeñado una función extraordinaria en la historia de los derechos de la mujer.

El organismo internacional busca que este año la conmemoración sea punto de convergencia de actividades coordinadas en favor de los derechos de la mujer y su participación en la vida política y económica.

Por su parte, México ha impulsado diversas acciones de los distintos órdenes y niveles de gobierno, orientados a promover y hacer efectiva la equidad de género y la no discriminación contra las mujeres.

Si bien hay que reconocer que con las acciones hasta ahora emprendidas se han obtenido resultados alentadores y hemos caminado con paso firme hacia la consecución de mejores condiciones sociales para las mujeres mexicanas, se debe redoblar el esfuerzo a fin de alcanzar plena igualdad.

En materia legislativa, no es menor el avance registrado cuando diputados y senadores han alcanzado los acuerdos necesarios para otorgarnos leyes como la de Igualdad entre Hombres y Mujeres; la General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y la Ley sobre Trata de Personas, cuyos ordenamientos proporcionan el soporte legal para caminar a la igualdad y eliminar la discriminación que aún sigue lastimando y avergonzando a nuestra sociedad.

En nuestra entidad, de acuerdo con el Instituto Queretano de la Mujer, creado el 14 de abril de 2006, el grupo más vulnerable y que mayor atención gubernamental merece son las mujeres, sí, pero especialmente las mujeres indígenas.

Se sabe que de las 8 mil acciones de este organismo estatal en 2012, en favor de las queretanas asistidas por violencia intrafamiliar, ochocientas corresponden a mujeres indígenas, que para el número de habitantes que representan en la entidad es una cantidad importante.

Las atenciones que se brindaron fueron por violencia física, psicológica, económica y patrimonial. En doscientas de ellas, la violencia física llegó a casos extremos y de éstos, 60 fueron entre mujeres indígenas.

Sin embargo, hay un alto número de casos que no se reportan por cuestiones de usos y costumbres, en donde la mujer vive la violencia como algo normal. El Instituto maneja varios modelos de atención: el que se presta en zonas urbanas; el itinerante que llega a los municipios y el indígena.

El organismo reporta que si bien las políticas y los programas a favor de la mujer han crecido y por ello se han generado resultados alentadores para el estado, la prioridad siguen siendo las mujeres, en especial grupos vulnerables como las niñas y adolescentes.

Atender la discriminación y la violencia en la entidad es un imperativo urgente si se quieren alcanzar mejores niveles de desarrollo que abarquen el ejercicio de la ciudadanía plena de las mujeres. Es preocupante ver que el mayor nivel de educación que hoy están alcanzando las mujeres en nuestro estado aún no se ve reflejado en la participación dentro de la actividad económica.

Sin embargo, es de reconocer el enorme trabajo que se realiza en Querétaro cuyos esfuerzos buscan instaurar una política de equidad y justicia para todas las mujeres queretanas.

Prueba de ello es que el Congreso del estado recibió y ya procesa sendas iniciativas para la protección de los derechos humanos de las mujeres, entre las que destaca una que tipifica el feminicidio como delito calificado; una más, encaminada a la prevención, combate y sanción de la trata de personas en el estado; otra, que reforma y adiciona diversas disposiciones de la ley del Instituto Queretano de las Mujeres, y una última sobre el reglamento de la Ley de Igualdad Sustantiva entre Mujeres y Hombres de la entidad.

Notario Público y ex presidente municipal de Querétaro

Comentarios