¿Ensamblan las familias ensambladas?

Eli Martínez

Mis queridos lectores:

Aprecio verdaderamente sus comentarios y que estos artículos sean de utilidad para ustedes. Hace unas semanas recibí varias respuestas sobre un artículo que escribí llamado “Tus hijos + mis hijos = los nuestros”. Y me parece, que a muchas personas, les está faltando información con respecto a este complicado tema…

Cuando una pareja proviene de relaciones anteriores, donde uno o los dos llegan con  hijos, lo complicado empieza en que a estos, muy pocas veces se les pregunta si quieren formar o no una nueva familia. La pareja se escoje mutuamente, sin embargo, los hijos de repente tienen que enfrentarse a la realidad de que un extraño, por más buena persona que sea, llegue a ocupar un lugar que le correspondía al progenitor anterior. Y no sólo eso, se le tiene que respetar, aceptar y convivir con quien le eligieron como padre o madre [email protected]

Por otra parte, la persona que no tiene hijos y llega a vivir con su pareja e hijos, será inmediatamente tomada como la intrusa dentro del sistema, enfrentándose muchas veces a no ser respetada ni tomada en cuenta por los hijos e incluso la pareja.

En cuanto a la convivencia de los hijos de ambas partes, también es un dilema en su mayoría, ya que cada familia trae sus propios modos de convivencia y se tratará de demostrar quien tiene más  poder de ambas partes.

¿Se corrige o no se corrige a los hijos de la pareja? ¿Hasta que punto y que tipo de límites se les puede poner? Este dilema es muy común, y cuando los hijos faltan al respeto a la nueva pareja, en muchas ocasiones, no reciben apoyo de la misma. ¿Cómo saber si es cierto el reclamo que hace la pareja? ¿A quién se le puede creer? El problema también radica aquí, que en muchas ocasiones, se apoya a la  nueva pareja sin escuchar a los hijos para no perderla, o al revés, se apoya a los hijos y no a la pareja.

Desgraciadamente es muy común en los casos de abuso sexual, que las madres apoyen al abusador en vez de sus [email protected], con tal de no perderlo… Increíble, pero cierto…

Así mismo, no podemos negar la realidad acerca de los nuevos modelos de pareja y familia, ya que, el modelo tradicional tiende a desaparecer cada vez con mayor rapidez y las familias ensambladas serán mayoría en muy poco tiempo.

Entonces, ¿qué hacemos? ¿Cómo podemos intentar darnos una nueva oportunidad de formar una familia sana?

  1. Necesitamos darnos el tiempo de conocer verdaderamente a las personas que introducimos en nuestros hogares y presentamos a nuestros hijos, ya que el enamoramiento es fugaz y el hecho de estar presentando parejas continuamente, crea caos y confusión en los niños, además de estarlos exponiendo a peligros innecesarios.
  2. Dejar que pase la fase del enamoramiento para vivir juntos y tomar decisiones de peso, ya que recuerden que “el amor es ciego” y “en-amor-miento”, es decir, sólo veo lo que quiero ver.
  3. Permitir y hacer caso a los hijos cuando hablen de acoso por parte de la nueva pareja. Tomar cartas en el asunto. Más vale prevenir que lamentar.
  4. Poner reglas claras de convivencia entre todos los miembros y respetarlas.
  5. Si los hijos perciben una relación de respeto y armonía en la pareja, poco a poco ellos se adaptarán. No querer forzarlos a aceptar algo para lo cual no están preparados.
  6. Incluir a todos los miembros del nuevo sistema familiar, honrando a las parejas anteriores independientemente de como hayan sido. De esta manera los hijos no se sentirán en una continua disputa por darle un lugar a su papá o mamá que no vive con ellos.

¡Les deseo una feliz semana!

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