Engramas

Eli Martínez

¿Te ha pasado alguna vez, que no sabes por qué de repente tienes reacciones desproporcionadas, donde estás consciente que no fue normal esa sobre respuesta?, ¿repites patrones dolorosos una y otra vez en tus relaciones?, ¿eliges al mismo tipo de parejas tóxicas? ¿Te has preguntado por qué no puedes salir de esto? Bueno, pues hoy te voy a hablar de los “engramas” y quizás empieces a comprender el por qué…

Los engramas son un registro completo, hasta el más mínimo detalle, de cada percepción presente en un momento de "inconsciencia" total o parcial. Es decir, ante un evento, nosotros guardamos en el inconsciente todo lo que percibimos en ese momento a través de nuestros sentidos: olores, sensaciones, sonidos, colores, formas, sabores, etc. También almacenamos las emociones, el lenguaje y  las creencias que hicimos a partir de eso, de tal manera que, en cuanto una circunstancia actual detona el evento del pasado, vuelves a disparar las mismas respuestas de lucha – huida que en el pasado (en el caso de ser un evento traumático), o respuestas de dolor, de alegría, de enamoramiento, o lo que fuera. En pocas palabras, nos volvemos marionetas ante estos engramas del pasado. Es como una orden hipnótica que nos gobierna de manera automática.

Pongamos un ejemplo: Unos padres que golpean a un niño y lo insultan,  a nivel corporal quedan grabadas las sensaciones de dolor físico en algunas partes de su cuerpo, los gritos, insultos, etiquetas, etc… Pero también, si en ese momento estaba pasando una motocicleta por ahí, si se oía el ruido de la lavadora y unas moscas volando alrededor, la sensación del piso frío, el olor a caldo de pollo que cocinaba su mamá,  etc., provocará posteriormente, que cuando se presente uno a varios   de estos elementos en la etapa actual, se detonen las mismas reacciones que en el momento original; de tal manera que, ese niño (que ahora es un adulto), al momento que oye unas moscas, una motocicleta y la lavadora, por ejemplo, comenzará a temblar y a sentirse muy nervioso sin saber por qué, o entra a un lugar donde restaurant donde huele a caldo de pollo  y aborrece el lugar inmediatamente. Es decir, se reactivan los engramas una y otra vez a lo largo de la vida.

Si la persona permanece ahí, el dolor en las áreas donde fue maltratada se podría convertir en una predisposición a la enfermedad o en la enfermedad crónica misma. A este fenómeno de "despertar" el antiguo engrama se le llama re-estimulación.

La mente reactiva no es de mucha ayuda por tanto, ya que,  aunque es lo bastante fuerte como para resistir durante el dolor e intentar protegernos del peligro, intenta imponer el contenido de su engrama, pudiendo causar temores y emociones no deseados e irreales, enfermedades psicosomáticas, donde literalmente, la mente enferma al cuerpo.

Así mismo, el lenguaje grabado del evento traumático, también reactiva el engrama. Por ejemplo, una niña cae a la piscina y una persona grita: “no puede respirar”, la mente reactiva de la niña, interpreta las palabras de esa afirmación de manera literal, creando posteriormente un “asma”, donde incluso siendo adulta la persona lo sigue padeciendo.

Y una de las etapas donde mayores engramas generamos es en el embarazo, el parto, así como los dos primeros años de vida.

Tras descubrirse la existencia de la mente reactiva y de sus engramas, se desarrollaron técnicas muy precisas para ocuparse de ella. Estas técnicas pueden "borrar" de forma efectiva el contenido de la mente reactiva y eliminar la capacidad de tales grabaciones.

Además, pone a disposición del individuo esas memorias, antes ocultas, como memoria en la mente analítica, en cuyo caso los recuerdos ya no son aberrativos porque no son engramas sino experiencia consciente.

La efectividad de esas técnicas, asombrosa en muchos casos, se ha documentado en multitud de historias clínicas durante casi más de medio siglo de aplicación, mejorando significativamente la calidad de vida y salud de las personas.

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