Elecciones en el mundo y en México

Sinuhé Arturo Piedragil Ortiz

En el calendario electoral mundial de este año para las elecciones presidenciales se observan varios puntos interesantes. El primero: una participación electoral no menor a 70%; y el segundo: el respeto de los resultados por parte de los adversarios.

En el caso de las elecciones de Taiwán, hubo una participación de 74 % del electorado y resultó reelecto Tsai Ing-wen, quien ha generado en su gobierno la distención y el reforzamiento de las relaciones económicas con China.

Para el caso de Finlandia, la participación fue de 72% y resultó vencedor, en la segunda vuelta, el conservador Sauli Niinistö. Su contrincante, el candidato verde, Pekka Haavisto, se declaró abiertamente gay antes del proceso electoral, lo que le atrajo simpatías del electorado joven y homosexual. El triunfo del conservador desbancó al gobierno socialdemócrata que ha gobernado los últimos 30 años ese país.

En las elecciones de República Dominicana la participación fue de 70 % y resultó vencedor Danilo Medina del Partido de la Liberación Dominicana, oficialista.

Sin duda, las elecciones que tuvieron a todo el mundo observando se desarrollaron en el mes de abril en Francia, con una participación electoral de 80%, en las que fue electo, también en segunda vuelta, François Hollande por el Partido Socialista. Triunfo que truncó la posibilidad de un segundo mandato del conservador Nicolás Sarkozy.

Y recientemente se llevaron a cabo las elecciones de Venezuela, en las que el presidente Hugo Chávez enfrentó una oposición que ha crecido electoralmente. La participación fue de alrededor de 81% y nuevamente Chávez pudo obtener otro periodo de gobierno.

Los procesos electorales presidenciables antes comentados se desarrollaron con una alta participación ciudadana y los resultados fueron reconocidos por los candidatos y lo más importante, por la sociedad civil.

No podemos decir lo mismo en nuestro país, donde la participación electoral fue de 63%. De lo anterior habrá que restar la compra del voto que se dio en las casillas rurales del todo el país, que creemos fue de entre 3.5 y 4 millones de electores. Pongamos casos lógicos y con resultados oficiales. En el distrito 1 federal de Querétaro, que comprende 12 municipios y en su mayoría son secciones rurales (532), se tienen ubicadas alrededor de 79 casillas en las que el candidato del PRI obtuvo más de 70% de votación. Si hacemos el cálculo que en cada casilla hay 750 boletas, se obtiene alrededor de 40 mil votos, mismos que fueron comprados a la población más pobre del estado. Así se dio por todas las regiones más pobres del país; hay estudios académicos rigurosos que señalan que a un alto nivel de pobreza o índices de desarrollo bajo (alimentación, salud, educación, empleo, vivienda, agua y electricidad) existe una menor educación cívica. Por otro lado, sectores amplios de la sociedad que antes no se expresaban, como es el caso de los jóvenes y estudiantes, reconocen que la elección no fue equitativa y transparente, y que existe una imposición del régimen.

Por otro lado, comentar que concluyeron los congresos distritales de Morena en Querétaro, que tenían como objeto discutir, analizar y decidir el futuro de Morena por medio de selección y votación de delegados al consejo estatal.

Puedo comentar que se desarrollaron con armonía y camaradería, sin dejar de escuchar y discernir las diferentes opiniones, ya que el próximo miércoles 17 estará Andrés Manuel López Obrador en Querétaro para acompañar la reunión al Consejo Estatal electo.

Comisionado nacional de Morena

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