Quizás no sea muy común hablar del servicio público y los valores en nuestra actualidad, pero deberíamos de hacer de ello algo más común en nuestro entorno, tuve la oportunidad de ver un video de un gobernador de un Estado de la República Mexicana, donde se dirigía hacia una mujer de manera  arrogante,  prepotente diciéndole que él es la autoridad ¿Cómo ven?, de verdad al contrario con ello se volvió pequeño e inseguro, un servidor público que no sirve para servir no sirve para nada, esa es mi apreciación personal, desconozco el trasfondo, lo que le da el beneficio de la duda, pero una figura pública no puede ni debe conducirse de esa manera.

Es importante hacer la relación porque cada día vemos más desplantes de estos en las notas nacionales servidores públicos sin tacto, sin amor por el servicio y eso debemos evitarlo a toda costa, estamos ante la presencia  de actores políticos impuestos,  sin carisma y que lo único que hacen es rodearse de gente que le dice que todo está bien cuando la verdad y el sentir de la población es otro, pero eso sí en cuanto ven que alguien puede hacer sombra a sus pretensiones tratan de minimizarlo para no perder terreno ganado o recuperar el perdido como deseen verlo.

Hoy en día los actores políticos deben ser inclusivos, cercanos a la población, con sus compañeros, no ser revanchistas,  deben de hacer un viaje introspectivo para analizar sus cualidades las que poseen y las que no y de verdad ser humildes y trabajar en ellas para fortalecerlas.

Si tienen un buen carisma deben rodearse de gente con el mismo carisma, con un buen trato, con buen dialogo que le guste trabajar y “no rodearse de gente prepotente que cuantifica en demasía su pequeña cuota de poder”.

Generar proyectos cercanos a la población es su ocupación, en donde pueda ser ésta participativa, abonando a que se pueda generar un mejor entorno de calidad y calidez en el actuar del servicio público, en nuestras instituciones,  nuestras leyes,  escuchar todas las  voces hablar con ellas sentirlas, mediar y conciliar.

Estaremos pendientes de observar el comportamiento de nuestros actores políticos y también estaremos pendientes de los valores que los caracterizan de su trato hacia  la población y de su responsabilidad para velar los intereses de nuestro País, Estado o municipios.

Ser político no es un pasatiempo.

Les comparto esta pequeña historia que modifique para ustedes, esta era de mi padre y le sucedió pero era de abogados y hoy con gusto la transformo a los servidores públicos espero les agrade:

Cuenta la anécdota que dos jóvenes políticos tenían rencillas los llamaremos Juan y Pedro, los dos contendían por un cargo de ahí la enemistad, Juan tenía carisma, la gente lo quería, era responsable y capaz, mientras que Pedro era todo lo opuesto pero contaba con la amistad de quien podía incluirlo en el puesto, concursaron y como era de esperarse así paso fue elegido Pedro.  

La arrogancia  no podía esperar así que Pedro saliendo de su toma de protesta a la que humildemente fue Juan, de lado a lado de la calle le dijo:

Pedro: en tono burlón dijo –Adiós  político sin puesto-.

Juan: inmediatamente respondió  –Adiós puesto sin político-

Se deben generar buenos cuadros que puedan representar dignamente a la población, de verdad es una tarea que debe realizarse de todas y cada una de las fuerzas políticas en el Estado.

Por cierto denomino esta reflexión “El Sastre” porque es el traje a la medida de todo aquel que desee ponerse el “saco”

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