El regalo de mamá

Natividad Sánchez

Todos hemos viajado con nuestra mamá alguna vez en la vida y si alguien se atreve a negarlo, es porque quizá su mente no lo recuerda, pero para saber de nuestra existencia iniciamos un sorprendente viaje de nueve meses dentro de su vientre, generando la más grande conexión que puede haber con una persona, que con nervios, sufrimiento, alegrías y tristezas, cambios en su cuerpo y mil cosas más se atrevió a iniciar este asombroso trayecto de dar vida a otro maravilloso ser.

¿Le han preguntado a mamá si durante su embarazo viajo a algún lugar?, ¿Qué era lo que más se le antojaba cuando inicio su recorrido? ¿Cuáles fueron los cambios más significativos? Estar embarazada no es impedimento para viajar, aunque hay indicaciones especificas que las madres deben seguir para no correr riesgos según lo que les indique su médico, por ejemplo; aunque no está prohibido, no es recomendable hacerlo durante el primer trimestre, puesto que en estos meses es cuando se presentan todos los cambios y el cuerpo se está adaptando a tener ese nuevo ser que apenas está surgiendo. Según los expertos viajar es más seguro en el segundo trimestre ya que aun no es posible que se presente el parto y se tiene menor peligro de aborto y el último trimestre es en el que se deben tomar mayores precauciones puesto que se puede presentar un parto prematuro.

Lejos de todas estas fechas y los cuidados que una mamá debe tener en cuenta si quiere viajar durante este periodo, hay un tour desconocido que indiscutiblemente solamente una madre te puede contar, así que para las letras que hoy me hacen favor de leer, tuve que hacer unas preguntas a mi mamá para saber si en definitiva mi ser viajera, viene de herencia, aprendizaje o nato. Resulta que mi mamita hermosa viajo a muchos lugares, ella recorrió conmigo a bordo antes de que yo pudiese ver con mis propios ojos la Sierra de nuestro extraordinario Querétaro, caminó la inigualable Huasteca Potosina, visitó el pueblo Mágico de Mineral de Pozos, Tamazunchale, San Luis Potosí, Morelia, Monterrey  y por si fuera poco fue a darse un chapuzón y conocer el carnaval de Veracruz,  lo ven, yo no tenía idea en absoluto de las sendas por las que paso, pero en definitiva creo que me lo inculco.

Durante este periodo las mamás pueden elegir entre iniciar un trayecto en tren, avión, autobús o automóvil particular, ahora existen los “Baby Moon”  específicamente dedicados a consentir a mamá y descansar antes de tener al bebé en sus brazos, hay destinos como Cancún,  Londres, Paris o Las Vegas, yo les recomendaría que le pregunten, quizá no lo saben y ya han visitado alguno de esos sitios.

Yo aún no tengo la dicha y el privilegio de poseer  una vida más en mi propio cuerpo y no puedo imaginar que se siente tener algo en tu estomago, que te provoca nauseas, se mueve, te patea o te apachurra la vejiga… ¡se que se reirán!, pero aún para mí es como una película de terror, como si tuvieras un alíen dentro de ti, aunque sé que los tiempos de Dios son perfectos y ¿por qué no?, en un lapso más me gustaría emprender uno de los mejores viajes que puede tener una mujer en esta tierra dando vida a otro maravilloso ser, así  que creo que el mejor regalo que le podemos dar a nuestra mamá hoy y siempre es el mayor agradecimiento por haberse atrevido a emprender este asombroso viaje con nosotros, darle el mas grande amor, respeto y admiración. Por adelantado; ¡Feliz 10 de mayo, día de las madres!

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