“El pozo de los deseos”

Natividad Sánchez

Dicen por ahí que “el pozo de los deseos” surgió en Europa para describir la creencia  de la existencia de ciertos dioses contenidos en el agua que podían cumplir lo que se pidiera con toda devoción puesto que el agua es una fuente de la vida. Cuenta la historia que en el año de 1700 se consideraba que el agua contenía energías curativas y por lo tanto los pozos llegaron a ser populares entre mucha gente que bebía, se bañaba o simplemente expresaba suplicas sobre ella, las personas creían que los guardas o los habitantes del pozo les concederían su deseo si pagaban un precio, generalmente, después de pronunciarlo, uno debía arrojar monedas, aun así, había restricciones, ya que la petición seria concedida basada en cómo aterrizaría la moneda en el fondo del pozo, si esta caía cara arriba se cumpliría y si caía cruz arriba no se otorgaba.

“La Fontana De Trevi” Roma. La tradición dice que todo aquel que arroje tres monedas de espaldas y por encima de su hombro izquierdo a la Fontana de Trevi, tiene garantizado su regreso a una de las ciudades más hermosas del mundo, Roma y por si fuera poco, cada moneda tiene su razón, la primera significa felicidad, la segunda amor verdadero y la tercera fortuna, por si algún día decides visitar este lugar ya estas advertido.

En estos tiempos en que la mayoría comenzamos a realizar nuestra lista de peticiones o a hacer propósitos para el año venidero y fuera de lo que se pensaba hace mucho tiempo, quise comentarles este detalle ya que la semana pasada al hablar de las fuentes históricas de nuestro estado, se me ocurrió que quizá podríamos intentarlo en alguna de ellas, y posiblemente tengamos suerte.

Como esta tradición hay muchas que surgen en los pueblos, creencias que siguen vivas hasta nuestros días y que por su puesto tienen historia, como en Guanajuato y la afamada visita al “callejón del beso” que cuenta la leyenda debes dar  un beso a tu amado(a) justo en el tercer escalón donde “Doña Carmen y su amado Luis se juraban amor eterno”. Si subes y no haces el ritual, tendrás 15 años de mala suerte e infortunio en el amor.

Las cazuelas voladoras. En Guadalajara y en Oaxaca es tradición servir una bebida de cítricos a sus visitantes acompañada con tequila o mezcal dependiendo del lugar, la costumbre dicta ser, en una cazuela de barro, puedes incluso omitir el alcohol, pero lo que no puedes evitar es beberla por completo para después, arrojarla hacia tu espalda sin voltear, señal de que has dejado atrás todo lo malo, si no se rompe tendrás mala suerte y si miras hacia atrás todo se revertirá.

Otra tradición que se realiza en algunos pueblos es sembrar legumbres el día de “San Bartolomé”, cada 24 de agosto para asegurar una buena producción, así como la siembra de la jícama cerca de  las fiestas de día de muertos como suerte para la cosecha en el mes de diciembre.

En nuestro Querétaro, en el convento de la Santa Cruz de los Milagros se ha hecho tradición, portar como amuleto una de las espinas en forma de cruz, que Fray Margil de Jesús dejo como herencia a este lugar, en donde se dice al llegar totalmente fatigado, decidió descansar bajo la sombra de un árbol y su bastón se quedo clavado en el huerto, formando un árbol de espinas con esta figura que aun podemos admirar.

Suerte o no, lo cierto es que para lograr lo que queremos es necesario tener bien fundados nuestros objetivos y trabajar duro para poder llegar a la cima, aunque nunca está de más una ayudadita, ustedes; ¿Qué opinan?.

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