El Paso, documental sobre la prensa amenazada

Juan Manuel Badillo

Everardo González presentó su documental El paso en el 13 Festival Internacional de Cine de Morelia (el 23 octubre al 1 de noviembre), película sobre la prensa amenazada y vulnerable.

“Un reportero que sobrevive con siete mil pesos mensuales es por supuesto un héroe, pero para su familia. Nosotros tenemos que darnos cuenta de que las decisiones éticas de la prensa a veces pasan primero por los bolsillos. Muchos reporteros se debaten entre la ética y las quincenas. Eso vulnera a cualquiera”, dijo el documentalista mexicano al reportero Jorge Caballero de La Jornada. 

Palabras duras del cine director sobre el periodismo, palabras que duelen porque son verdad.  

“Hace mucho tiempo creo que sólo un paro nacional de reporteros haría que los dueños de los medios ejercieran presión política para frenar los ataques a los comunicadores, desmantelar el sistema de corrupción e impunidad del país parece una utopía, por eso estoy convencido de que  la presión debe venir de los mismos medios de comunicación y de la Sociedad Civil”, agregó.

El paso presenta dos casos de muchos que existen, reporteros que por su trabajo fueron amenazados de muerte y tuvieron que ir a El Paso, Texas, para pedir asilo, mismo que el gobierno de Estados Unidos les ha negado.

Un documento fílmico sobre reporteros de calle, esos que no dan conferencias, que no dan autógrafos, que no son el rostro de un noticiero televisivo a nivel nacional y no cuentan con escolta personal que les cuide las espaldas.

Película donde la realidad del ejercicio periodístico se presenta sin misticismo de celofán.

“Si entendemos además que en muchas de las zonas de conflicto en el país el Estado está diluido y se administran Medios Públicos a capricho del quien tenga el poder, el ejercicio de libertad de expresión se anula por completo. En esto no hay nada de romanticismo, es una realidad cruda”, agregó.  

Luego viene, ya en pantalla, lo más dramático de la tragedia. La historia de un camarógrafo de deportes, asignado (porque no había nadie más) para cubrir un motín en un penal con el reportero del programa Punto de Partida de Denise Maerker. Ambos son levantados y en las negociaciones el trabajador de Televisa, con contrato freelancer, queda en prenda.

Otro caso de pena y miedo. El conductor de un programa de radio reporta los casos de violencia en su estado. Recibe amenazas y decide continuar. Un día pasan a la casa de su hermana y asesinan a sus dos sobrinos, frente a la madre de ambos. El mensaje fue claro. Había que huir con lo puesto.

Luego viene el calvario del exilio, vivir en un país ajeno, sin trabajo, sin conocer siquiera el idioma, vivir con la impotencia y el miedo, preocupados sacar adelante a sus familias.  

El documental El paso es de una contundencia que duele a todos los que vivimos de este oficio y a la sociedad entera.

Película que nos atañe a todos  los que trabajamos en los medios de comunicación, directa o indirectamente: reporteros, escritores, colaboradores, articulistas, editores; periodistas todos, sin distinción de medio, posición política, rango, edad o sexo o escala en la nómina quincenal.

Documental que nos recuerda que en este país se asesina, se intimida, se corrompe y se amenaza a periodistas.

Otra verdad que duele: “Si los reporteros no son solidarios con sus pares, difícilmente lo serán los editores, los directivos y los dueños de los medios”, agregó el director.

La periodista incómolda, Carmen Aristegui presentará El Paso de Everardo González, este sábado, es decir, mañana, en el Centro Cultural España, en Ciudad de México. FIN

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