El pan y el turismo

Natividad Sánchez

 “El panadero con el pan, el panadero con el pan” ¿Quién no ha escuchado alguna vez en la vida esta  deliciosa melodía del exitoso actor, cantante y comediante mexicano German Valdez “Tintan” pasar por su casa muy cerca de la 6 de la tarde? Lo mejor de todo es que se  muchos pensaron en política y lo más  sabroso es que en nuestro México se puede hablar de todo tipo de pan,  ¿cierto?

A ustedes: ¿Cuál es el que les gusta más? : El pan de agua de Morelos, el de la región de Costa-Chica Guerrero; de piloncillo, harina y manteca o el pan de yema de Oaxaca, quizá un birote salado de Jalisco, las acambaritas de una región de Guanajuato, una cemita poblana,  un pan de pulque de Coahuila o bien el “pan de pan” de Tamaulipas, independientemente de la región, el pan no puede faltar en casa y  siempre hay uno para cada integrante de la familia, salados o dulcecitos, de haría blanca o integral, de mil hojas o esponjaditos, siempre con presencia en nuestro hogar.

Existen para todos los gustos ya que afortunadamente hay una inmensa variedad, sumando los de temporada, que solo se  preparan en ciertos meses para algún festejo o celebración, uno de ellos es “el pan de muerto” que se elabora en los meses de octubre y noviembre para festejar el día de los santos difuntos; las torrejas de semana santa, el tradicional roscón navideño  y la rosca de reyes cada  6 de enero.

Pero también hay otros que sin restarles importancia son deliciosos y podemos disfrutar con mayor frecuencia. ¿Qué tal una oreja para escucharlos mejor? O un cocol que indudablemente se relaciona con la edad, para los que estén en la búsqueda, siempre hay una guapa novia  y si no encuentran, también son exquisitas las conchas,  para los niños; las chilindrinas, barquillos o yoyos, para los despeinados “las trenzas”, para los elegantes “el moño danés”, para los inquietos “los rehiletes” y para los constructores “los ladrillos”,  y así sucesivamente podemos encontrar infinidad de opciones para cada quien e indudablemente creo que es una influencia que agradeceremos siempre.

La creación del pan dulce en México es influencia de los franceses y españoles que fueron los que introdujeron productos horneados, como panecillos crujientes, baguettes y bollería a nuestro país, esto inspiró a los pueblos indígenas para crear diferentes tipos. Dentro de la gastronomía mexicana, la panadería  y repostería tiene un lugar preponderante, ya que no sólo ha contribuido a generar mayores empleos, sino que también representa la parte empresarial y artesanal de nuestros pueblos.

No sé a ustedes pero a mí el pan que más me  gusta es el de mi tierra, hecho con manos queretanas y deliciosos productos de la región, el  pan de pulque de la zona serrana y el que por supuesto hace honor a mi nombre “El panque de nata” que además de ser ya distribuido en gran parte de la República Mexicana no podemos dejar de saborear con un delicioso atolito de teja tradicional también del estado.

¿Qué dijeron? ¡También hablará de elecciones en su columna! ¡No puede ser!, aunque no negamos que estamos a la expectativa de que los proyectos  salgan avantes y por supuesto también le toque lo suyo al desarrollo turístico de nuestro estado con los virtuales ganadores del pasado domingo.  

¡Esta vez no podrán negar que los hice reír! y no me dejaran mentir  que por más que uno que otro mueva la cabeza de lado a lado no podrá decir que no le gusta el pan. Gracias por leerme, los espero como todos los jueves, aquí, en el gran diario de México. Y tú ¿a qué hora sales por el pan? 

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