El mito del estacionamiento gratis.

Arturo Maximiliano García

Este fin de semana encontré en los medios una nota que seguramente no será recibida con beneplácito por parte de los usuarios del Centro Cívico, sede principal de la Presidencia Municipal de Querétaro.

A partir de la primera semana de septiembre, es decir a partir de hoy, se infraccionará a quienes se estacionen en lugar prohibido, lo cual implica simplemente que se aplicará el reglamento y las multas respectivas a quienes hasta este momento habíamos saturado esa zona de Centro Sur, cuyos tres carriles de circulación se vieron reducidos a uno por tanto y tanto vehículo estacionado.

La multa por estacionarse en lugar prohibido es de más de $600 pesos aunque se puede acceder a un descuento del 50% si se paga antes de los cinco días a partir de que fue impuesta la infracción.

Seguramente la primera pregunta es, ¿y dónde nos vamos a estacionar? Bueno, pues habrá pocas opciones, la primera será la misma calle en los espacios permitidos, la segunda en el estacionamiento del Centro Cívico que esta cruzando Bernardo Quintana conectado por un puente peatonal y, la tercera, en los estacionamientos privados que existen a los alrededores de la zona.

¿Cuáles son las razones detrás de esta determinación en particular? No lo sé. Pero estudios tanto nacionales como internacionales señalan que de hecho existen beneficios de prohibir o limitar el estacionamiento gratuito en algunas zonas de la ciudad:

El estacionamiento tiene altos costos ocultos y consecuencias inesperadas cuando se da en demasía para el usuario sin pagar. ¿Cuáles? nos preguntaremos extrañados, pues curiosamente el estacionamiento gratis es un elemento que genera tráfico vial ya que es un incentivo para querer llegar a todos lados en auto e incluso para ir solo. El estacionamiento gratuito que nos brinda la calle, así de duro como se oye, es un incentivo para manejar y para tener coche.

Cuando estacionarte en la calle es difícil por la escasez o tiene un costo, esto te genera un incentivo para el uso de transporte público, ponerse de acuerdo para viajar varios en un solo vehículo, uso de la bicicleta o simplemente caminar.

El excesivo uso de auto como consecuencia no sólo de la distancia sino de la disponibilidad de lugar de estacionamiento gratis, desincentiva la convivencia en las colonias, particularmente en las zonas de oficinas, ya que hace inexistente al peatón, haciéndolas en algunos casos incluso peligrosas para quienes si tienen que caminarlas.

Sin embargo, estas son las condiciones que debe tener una ciudad o zona metropolitana para que la reducción de estacionamiento gratis sean en beneficio y no en perjuicio:

  • Buen sistema de transporte público que debe  estar en condiciones de seguridad y calidad que pueda socializarse, es decir ser una alternativa para la clase social que hoy puede tener un coche.
  • Banquetas con condiciones para que el peatón y por supuesto los discapacitados puedan ir de un lugar a otro, sin riesgos ni obstrucciones.
  • Adaptación de las vialidades o infraestructuras especiales para los ciclistas, así como una cultura de convivencia entre estos y los automóviles.

Cómo pudiera ayudar a nuestra cartera si se contara con las condiciones mencionadas anteriormente.

Los medios alternativos al auto siempre son más baratos que el costo de la gasolina, estacionamiento y por supuesto el desgaste económico adicional que genera el uso del auto reflejado en llantas, servicio y depreciación de valor. Si ves que tus rutas habituales te permiten caminar o ir en bicicleta valora la alternativa, es sano y más barato

  • Nos genera incentivos para ponernos de acuerdo con compañeros de trabajo para hacer rondas y poner un solo coche para movilizar a varias personas.  Esto también nos ayuda en nuestras finanzas personales.
  • Contaminamos menos, costo implícito en el exceso de autos circulando que tiene un impacto en nuestra salud y que en su momento se nos pasará la factura de esta externalidad.

Querétaro esta siendo dominado por la necesidad de tener auto por no contar aun con las condiciones para moverse por otras alternativas, sin embargo estamos en tiempo para procurar y desarrollar estos medios. A la par ir se puede desincentivar uso del automóvil con decisiones difíciles e impopulares a corto plazo pero esenciales para la calidad de vida y habitabilidad en el largo plazo. 

Comentarios