El mayor empleador

Luis Vázquez

A pesar de su nacionalidad americana, Sam Walton es una persona sumamente importante para nuestro país y es que, tomando en cuenta los datos de su ejercicio pasado, su empresa emplea a más de 176,000 personas en México, lo que sumado con sus 1,500 sucursales lo convierte en foco de interés relevante para el panorama económico de los mexicanos. Se encuentra dentro de las personas más ricas de Estados Unidos tan sólo por debajo de Bill Gates o Warren Buffet.

Nació en 1918 en Kingfisher, Oklahoma, pero sus padres se mudaron al poco tiempo a Missouri. Siendo un niño durante la gran depresión Walton creció en condiciones económicas difíciles. A su padre le costaba trabajo ganar dinero incluso para alimentar a la familia, y todos esperaban que Sam contribuyera a los gastos del hogar. Laboraba siete días a la semana. En la escuela no se distinguió de forma particular, pero tuvo calificaciones decorosas y se desempeñó bien como atleta.

Su etapa como universitario fue una de gran crecimiento. Vendía periódicos para pagar sus estudios y decidió convertirse en el presidente de la asociación estudiantil, para lo que aplicó una estrategia sencilla: cada vez que se encontraba con una persona, hablaba con ella antes de que ella se dirigiera a él, en muy poco tiempo, se convirtió en el individuo más conocido en el campus y logró construir una imagen muy positiva entre sus pares. Fue durante esta época también que desarrollo el gusto por aprender que lo caracterizaría para toda su vida.

Su imperio se gestó en el vientre de otro, la franquicia Ben Franklin, el cual era una tienda conocida como “de 5 y de 10”, pues todo lo que ahí se vendí costaba o cinco o diez centavos de dólar. Walton laboró para estas tiendas un tiempo antes de abrir la suya propia, justo en frente a otra de mayor antigüedad, ganándole en unos pocos años, naciendo con ello el primer Wal-Mart.

Son varios los rasgos que distinguieron a Wal-Mart desde sus primeros pasos. Su líder, Walton, supo apreciar el potencial que tenían los lugares para crecer, poniendo sus tiendas siempre en lo que entonces eran pequeños pueblos que no contaban con tiendas de autoservicio, esto reportó un doble beneficio: primero, careció de competencia y segundo, cuando los pueblos crecieron en ciudades Wal-Mart ya era su proveedor oficial.

Además de saber aprovechar los espacios que otros desdeñaron, Sam Walton ha dicho que las reglas que ha seguido para construir un negocio exitoso son:

1. Comprométete con tu negocio.

2. Comparte las ganancias con tu gente.

3. Motiva al personal a dar lo mejor de sí.

4. Comunica lo que sucede.

5. Siente aprecio por la gente que te ayuda.

6. Celebra los éxitos.

7. Escucha a la gente cuando te habla, en especial a los clientes y compradores.

8. Supera las expectativas.

9. Controla los gastos mejor que los de tu competencia.

10. Nada contra la marea.

Su última regla “nada contra la marea” resultado un tanto extraña dado el origen de su idea. Mientras administraba su tienda “Ben Franklin” se dio cuenta de que se estaban poniendo de moda dos tendencias. La primera era la de las tiendas de auto servicio y la segunda, la de los descuentos. Nuestro protagonista viajo por todo su país para observar cómo funcionaban las tiendas de autoservicio y finalmente fusionó las dos tendencias previamente mencionadas.

Además de las anteriores, al ser Walton una firma creyente del servicio al cliente, sus trabajadores están entrenados para seguir “la regla de los tres metros”, que consiste en preguntar “¿en qué le puedo ayudar?” A cualquier cliente que este a menos de tres metros de ellos.

Tenemos mucho que aprenderle a Sam: Empresario, políticos, académicos o estudiantes debemos ver a las personas con respeto y como amigos. Las ideas y reglas de negocios que acuñó lo llevaron a ser una leyenda en el ámbito de los negocios. Los que hoy pasamos por los pasillos de las universidades del país tenemos el deber de aplicar el conocimiento emanado de él para así poder lograr que en el futuro, el mayor empleador de México, sea mexicano.

 

Estudiante de la Facultad de Contaduría, UAQ

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