El Libro Escocés sin Harry Potter

Dra. Deborah Oliveros Braniff

Resulta curioso que entre la gente de teatro, existe una famosa maldición llamada “La maldición de Macbeth”. “Macbeth” es una tragedia acerca de un rey de Escocia, escrita por William Shakespeare acerca de la traición y la ambición desmedida, y fue escrita alrededor de 1606. Todo parece indicar, según cuentan los mitos, que toda persona que se involucra con la producción de la obra, queda maldecida y provoca en todos ellos mala suerte, es así que la superstición impide mencionar el título del drama mientras se este trabajando con ella y es por esta razón, que se le refiere como la “obra escocesa”, “la innombrable” o simplemente como “esa obra”. Resulta curioso también que, incluso, existe una manera de evadir la maldición, que consiste en salir del escenario, dirigirse al roble más cercano, rodearlo tres veces en sentido de las manecillas del reloj, escupir al suelo, gritar una grosería y esperar un momento antes de volver al teatro. 

Cuando estaba pensando en escribir esta nota, me tope con la noticia de que la escritora J. K. Rowling reveló que se encontraba trabajando en un nuevo libro, más bien una Enciclopedia para los fans, que contiene material inédito sobre la vida de Harry Potter y de muchos de sus personajes, y que la llamó, el Libro Escocés, dando por explicación que, así como en Macbeth, esto evitaría la mala suerte a su libro. Sin embargo, alguien debe decirle a J.K Rowling que desde hace tiempo existe un libro muy famoso de matemáticas que se llama el Libro Escocés, y que así como las historias mágicas, éste libro tiene también su historia. 

Su historia comienza en los años que van de la Primera a la Segunda Guerra Mundial. Resulta que en esta época, hubo una confluencia de matemáticos de varias partes de Europa en Polonia y, en particular, en la ciudad de Lvov. La mayor parte de estos matemáticos contribuyeron a lo largo de la historia de las matemáticas de formas muy importantes en varias áreas de las matemáticas, estamos hablando de matemáticos como S. Banch, S. Ulam (quien participó después en el proyecto Manhattan), W. Sierpinski, A. Tarski, H. Steinhaus, K. Kuratowski, K. Borsuk, M. Mazur y M. Kac, por mencionar algunos de ellos. Resulta que estos matemáticos después de sus labores en la universidad, se reunían en un pequeño café llamado el Café Escocés y en ese café discutían de la vida y por supuesto de matemáticas. 

Un día, tras varias discusiones de trabajo, se dice que Banach acudió al café con un libro de notas y decidió apuntar en este libro los pormenores de estas discusiones y fundamentalmente el registro de los problemas que allí se planteaban creando un rito importante. Los matemáticos llegaban al café escocés y el mesero, que ya los conocía, llevaba a la mesa junto con el menú, el cuaderno de anotaciones. El primero de estos problemas tiene fecha del 17 de julio de 1935, aunque Ulam afirma que los primeros problemas datan de 1928. En varios casos, los problemas fueron resueltos allí mismo y las respuestas están incluidas en el cuaderno. La mayoría de estos problemas están planteados por Banach, Ulam, Steinhaus y Masur, pues eran los que mas frecuentaban el café, sin embargo, existen problemas planteados por matemáticos tan famosos como P. Erőds (uno de los matemáticos mas prolíficos que realizó contribuciones muy importantes en combinatoria, teoría de grafos, teoría de números, teoría de conjuntos y probabilidad), Lusternik( famoso por sus contribuciones en topología y geometría diferencial) y Von Neumann (que realizó contribuciones fundamentales en física cuántica, análisis funcional, teoría de conjuntos, teoría de juegos, ciencias de la computación, economía y es considerado como uno de los más importantes matemáticos de la historia moderna), todos ellos visitaban en ese entonces la universidad y estas famosas tertulias. 

Poco a poco el libro fue acumulando más y más problemas, pero desafortunadamente tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial, la ciudad fue invadida por los rusos y después en 1941 por las tropas alemanas. En este momento las anotaciones el libro cesaron quedando la última con fecha del 31 de mayo de 1941. Cuenta la historia, que un poco antes de que esto sucediera, ante la inminente ocupación, Mazur y Ulam consideraron que debían poner el libro a salvo y decidieron que lo enterrarían en la portería de un campo de futbol cercano. Nadie sabe a ciencia cierta si esto sucedió o no, pero lo que si se sabe es que le libro sobrevivió y que el hijo de Banach, Stephan Banach Jr. lo encontró y lo entregó a Steinhaus después de la guerra. Steinhaus se encargó de mandarle una copia a Ulam (quien vivía en los Álamos, Estados Unidos), Ulam lo tradujo al inglés y lo distribuyó en varias universidades entre sus colegas y fue así como el Libro Escocés se dio a conocer en todo el mundo. 

Los temas que trata este libro son muy variados y en él, figuran ciento noventa y tres problemas, muchos de ellos permanecen al día de hoy sin respuesta. Algunos de estos problemas tienen asignado un premio a aquel que lo resuelva, que va desde una botella de Champagne, una botella de whisky, una cerveza, una taza de café, cien gramos de caviar, tocino y hasta un ganso vivo.

 Como verán, el Libro Escocés tiene una historia interesante, los problemas en su historia fueron duros, pero además trae con él, un gran número de problemas que ha diferencia de en Macbeth traerán buena suerte a todos los matemáticos cuya labor fundamental es la de resolver problemas, de hecho con el tiempo estos problemas han dado lugar a nuevas ideas que seguro generarán mas problemas, no sólo hoy sino en futuras generaciones.

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