El haber de retiro y el abuso del derecho

Jorge Herrera Solorio

La Constitución Política del estado de Querétaro, preceptúa en su artículo 27, que “el Tribunal Superior de Justicia se compondrá cuando menos de doce Magistrados propietarios y ocho supernumerarios, electos por un periodo de tres años y podrán ser reelectos para un periodo inmediato de nueve años mas. No se podrá ocupar el cargo como propietario en forma consecutiva, ni discontinua, por más de doce años; al vencimiento de dicho plazo o antes si el Magistrado llega a la edad de setenta años, cesará en sus funciones; tendrá derecho a un haber por retiro y será considerado Magistrado Supernumerario. El Tribunal Superior de Justicia tendrá un Presidente, que será el representante legal del Poder Judicial”.

Como se aprecia del dispositivo en cita, en primer término, y a diferencia de la anterior Constitución de Querétaro que consagraba la inamovilidad perpetua en el cargo de Magistrado, en la nueva norma que nos rige, políticamente, a los queretanos a partir del 31 de marzo del 2008 se estableció una acotación al plazo máximo de duración en el cargo de Magistrado a doce años. Lo anterior requiere algunas precisiones históricas.

A partir de la reforma del presidente de La Madrid a la Constitución del país en materia de garantías jurisdiccionales se insertó en la norma básica la carrera judicial con las características de inamovilidad, independencia y remuneración adecuada (DOF 17-03-1987). Pero por posteriores reformas se decidió acotar el plazo de duración en el cargo de Magistrados y Jueces al límite que se estableciera en las Constituciones Locales, de ahí que la constitución actual establece doce años de duración con un “haber de retiro” al finalizar el plazo de elección.

La frase “haber de retiro”, tomada de la legislación militar, ha generado confusión y suspicacias por las recientes reformas políticas nacionales y se percibe, en los medios de comunicación, como si fuera el “abuso de un derecho”, que es cuestionado por la duración de la función (9 años) de Magistrado Electoral, pero además por los privilegios crematísticos que disfrutan durante el ejercicio del cargo.

Es importante precisar que en materia de interpretación de normas, cuando hay vaguedad, ambigüedad o textura abierta en el lenguaje, se recurre a diversos métodos para solucionar la problemática; pero en el caso que no ocupa, primero habría que hacer una diferenciación con los términos de jubilación y pensión por vejez que se manejan en la materia laboral y, que desde luego, se regulan en la propia Constitución como principios cardinales del derecho laboral; en el caso de Querétaro, la norma que regula las relaciones laborales del gobierno con sus empleados es la Ley de los Trabajadores al Servicio del Estado y Municipios y en concreto la jubilación se ubica en el artículo 135 y siguientes que precisa que disfrutan del derecho jubilatorio los trabajadores con veintiocho años de servicio, cualquiera que sea su edad. A su vez el 138 dice que los empleados con más de sesenta años de edad y que hubiesen cumplido veinte años de servicios tienen derecho a la pensión por vejez en los porcentajes que establece la propia ley.

De lo anterior se deducen diversas hipótesis: una cosa es el “haber por retiro”, otra la jubilación y otra la pensión por vejez, de donde se viene en conocimiento que las dos últimas premian o garantizan un derecho laboral por la permanencia o continuidad en la relación laboral, mientras que en la primera figura (haber por retiro), en el caso queretano de doce años de función se tiene exclusivamente derecho al pago de una cantidad, más no un pensión por jubilación o por vejez. De tal suerte que nuestra Legislatura local, en su oportunidad, tendrá que precisar la cantidad que de “haber por retiro” le corresponde a los magistrados que no se pueden jubilar o pensionar por vejez, al no alcanzar los años de servicio que exigen las normas laborales.

Apostilla: Una felicitación a la directora de la Facultad de Derecho por la iniciativa y organización del evento en que se reconoció a los docentes con más de quince años de servicio académico. ¡Enhorabuena!

Maestro en la Facultad de Derecho de la UAQ

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