El espejismo de Duarte

Los resultados del “nuevo PRI” fueron desastrosos para sus estados y se han traducido en una llamado a cuentas para que paguen por sus faltas
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20/04/2017
03:07
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La sorpresiva captura de Javier Duarte ha generado un ruidoso escepticismo dada su oportuna coincidencia con las campañas electorales que se disputan, particularmente, en tierras mexiquenses. Ante una elección cerrada, con pronóstico de gran reserva, todos los factores y coyunturas inciden en los trackings de los candidatos.

La sencillez de la planeada aprehensión ha significado, para muchos, un acuerdo para impulsar y oxigenar a los candidatos del Partido Revolucionario Institucional que se encuentran ante un escenario poco alentador y muy adverso. Con pacto o sin pacto, por detención táctica o negociada, el arresto del ex gobernador de Veracruz es un ingrediente novedoso para estas elecciones. Javier Duarte, en tanto ejemplo de una milagrosa aplicación irrestricta de la justicia o como figura ilustrativa de la impunidad persistente, es hoy tema de debate. Dirigentes de partidos, periodistas, candidatos y analistas han puesto la detención de Duarte como centro gravitacional de las campañas. ¿A quién favorece esto? En el juego de escenarios, ¿a quién suma y a quién resta? ¿Limpia el rostro al PRI o lo enloda más? La credibilidad de los opinantes marcará sus posiciones y determinará su influencia, pero lo único cierto es que el tema está colocado y surtirá efectos.

Lo cierto es que, al momento, quedan muchas preguntas por contestar y muchos involucrados que deben responder. Por ejemplo, el candidato del PRI en el Estado de México, Alfredo del Mazo, debe aclarar no sólo sus vínculos de amistad, sino sus vínculos de complicidad con Javier Duarte, como cuando rescató políticamente a Salvador Manzur, ex colaborador en el gobierno de Javier Duarte. En el caso de Delfina Gómez, debe aclarar lo expresado por el candidato del PRI al gobierno del Estado de Veracruz en las pasadas elecciones de 2016, quien confirmó que Javier Duarte habría apoyado a Morena y sus candidatos entregando 2.5 millones de pesos para apoyar sus campañas en Veracruz. En ese tiempo, según lo señalado, la hoy candidata de Morena al gobierno del Estado de México, Delfina Gómez, fungió como la coordinadora de trabajo político y enlace directo de Andrés Manuel López Obrador con la campaña en Veracruz.

Javier Duarte fue un icono inequívoco del “Nuevo PRI” encarnado en un grupo de gobernadores que hoy, después de concluidos sus cargos, están siendo perseguidos por la justicia y han sido reprobados por la mayoría de sus gobernados.

En Veracruz el endeudamiento desproporcionado y los indicios sobre el enriquecimiento ilícito de funcionarios públicos son los sellos que caracterizaron a la administración priísta de Duarte.

Los resultados de las gestiones del “Nuevo PRI” fueron desastrosos para sus estados y se han traducido hoy en una gran indignación social que busca llamarlos a cuentas para que paguen por sus faltas. Se ha dado la primera detención, ¿qué propiciará? ¿Hasta dónde llegarán las consecuencias? ¿Influirá en la elección? En el espejismo de la detención de Duarte ¿quién gana? ¿quién pierde?

Maestro en Comunicación Política y Gobernanza Estratégica por The George Washington University. Presidente Estatal del PAN.

Maestro en Comunicación Política y Gobernanza Estratégica por The Geo

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