El dólar y la religión

Filiberto López Díaz

No recuerdo en dónde leí la frase de Gabriel García Márquez: “De vez en cuando el escritor escoge el tema; pero a veces el tema lo escoge a él” y esto lo escribo porque sin lugar a dudas el valor del peso frente al dólar americano ha sido cotidianamente más comentado. No lo hago desde el punto de vista económico; lejos estoy de tener los conocimientos básicos de esta ciencia que alguien definió a sus especialistas, es decir los Economistas, como aquellas personas que te dicen lo que nos depara el futuro (en relación a la materia), pero cuando éste llega, te explican porque no sucedió lo que ellos predijeron; es decir, más vale ser historiador que pitoniso.

Si bien se puede pensar que no existe relación alguna entre Economía y Religión, el tema da de sobra; por ejemplo, quienes somos unos apasionados del Derecho del Trabajo, sabemos que en El Evangelio de Mateo, se expresa la necesidad de fijar un salario mínimo, así es que la cuestión no es tan novedosa que digamos, pero sí da base para bastante demagogia. En Estados Unidos no existe una religión oficial. La constitución del país deja claramente sentada la separación de la Iglesia y el Estado, el respeto por todas las religiones y la garantía de libertad de culto y de creencia para todos sus habitantes. Prácticamente todas las religiones del mundo están presentes, en mayor o menor cuantía, en Estados Unidos. Predominan los grupos de protestantes (varias denominaciones) católicos romanos y judíos. Entre los inmigrantes de origen hispano o latino, la religión predominante es la católica.

No obstante lo anterior y basándonos en que los EE UU son el país capitalista por excelencia y con una economía fuerte, tan es así que con un solo movimiento en las tasas de interés hace temblar a las monedas de gran parte del orbe, no tiene objeción alguna en expresar en diversas formas, su sentimiento religioso. Por ejemplo: Si usted tiene la curiosidad de analizar (con lupa de preferencia) un billete con valor de un dólar; para iniciar, en el reverso encontrará la frase: “In God we trust” (Confiamos en Dios); además de que en ambos lados del billete se encuentran símbolos masónicos y hasta de los Illuminati, por citar sólo uno: En el anverso del lado superior derecho se observa el “Búho”. Otra manifestación pública de su religión, se observa en el momento en que en las Cortes, a quien vaya a declarar en cualquier juicio, primero debe jurar sobre La Biblia, conducirse con verdad y el propio Presidente de los EE UU al tomar posesión de su cargo, expresa de igual manera, su lealtad a la patria.

Pero la cosa no termina aquí. Inclusive destacados jurisconsultos como Frederic Bastiat en su libro “The Law” (La Ley), expresa:

“And now that the legislators and do-gooders have so futilely inflicted so many systems upon society, may they finally end where they should have begun: May they reject all systems, and try liberty; for liberty is an acknowledgment of faith in God and His works”.  (Traducción: “Y ahora que los legisladores y paladines, han infligido vanamente tantos sistemas sobre la sociedad, pueden ellos finalmente terminar donde deberían de haber comenzado: Pues rechazan todos los sistemas e intentan la libertad; ya que la libertad es un reconocimiento de fe en Dios y sus trabajos)”.

Desde luego amigo lector, usted tiene una mejor opinión.

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