El año que vendrá

Arturo Maximiliano García

Termina ya el 2015, año que fue marco de elecciones federales intermedias y de diez elecciones a gobernadores y donde se renovaron otros miles de cargos entre ayuntamientos, diputaciones locales y los quinientos escaños de la Cámara de Diputados Federal. Año también de sorpresas electorales que han cambiado la lógica política de las elecciones por venir en el 2016 y que influirán en la estrategia electoral hacia la contienda presidencial en 2018.

Las elecciones de junio de este año trajeron pocos reacomodos en el balance de fuerzas. La Cámara de Diputados quedó con una composición similar al de la pasada legislatura, donde el PRI y sus aliados Partido Verde y Panal vuelven a tener la mayoría en la cámara baja. En las gubernaturas, las cosas prácticamente quedaron como estaban en relación a los números pero, a pesar de lo anterior, la contienda implicó mensajes importantes en el panorama electoral.

Se dio la primera recuperación de una gubernatura por parte del PAN, el cual regresó al poder en Querétaro, en un hecho inédito en el país donde en ninguna de las gubernaturas que el PAN había perdido siendo gobierno había regresado triunfador. Ni en Chihuahua, Nuevo León o Yucatán se había podido recuperar el gobierno estatal por parte del blanquiazul por lo que Querétaro tuvo un sabor especial.

Sin embargo, el PAN perdió Sonora, estado el cual gobernaba y que en el panorama nacional significó un fuerte golpe, más aún ante la figura de un gobernador panista que sale sumamente raspada entre escándalos de corrupción, hasta este momento sin estar jurídicamente elementados. El gran perdedor fue sin duda el PRD quien no sólo no ganó ninguna gubernatura sino que perdió Guerrero, uno de sus bastiones electorales.

Pero la gran campanada a nivel nacional no fue el intercambio de gubernaturas entre el PRI y el PAN, ni la caída del PRD, sino la contundente victoria de un personaje que hasta la campaña para gobernador en Nuevo León era, si acaso, una figura local. Jaime Rodríguez El Bronco consiguió lo impensable, ganar la gubernatura de uno de los estados más importantes de la República sin haber sido registrado por partido político alguno, haciendo historia como el primer gobernador independiente electo en la historia de México. Al Bronco se le sumaron otros independientes en distintos estados quienes consiguieron victorias electorales en distintos cargos de elección. Por esa vía accedieron Manuel Clouthier quien fue electo diputado federal por Sinaloa, Alfonso Martínez Alcázar que ganó la contienda a la Presidencia Municipal de Morelia, mientras que el joven Pedro Kumamoto llegó al Congreso local de Jalisco.

Por supuesto, el balance político de este 2015 no podría estar completo sin mencionar el debut de Morena en las elecciones, que nació como fuerza en la Cámara de Diputados, donde obtuvo niveles de votación nunca antes vistos para un partido primerizo en las boletas. Será esta bancada sin duda una nueva trinchera para López Obrador, que se suma al partido político ya existente, una mini bancada en el Senado, delegados en el Distrito Federal, así como a un número importante de asambleístas, diputados locales y regidores en varios estados y ayuntamientos del país.

Así también durante este 2015, se dieron los tan esperados cambios en el gabinete federal, que encartó a algunos y confirmó a otros, a la vez que los cuatro principales partidos de México estrenaron dirigentes en este mismo año. Tanto PRI, PAN, PRD y Morena renovaron dirigencias que en principio llevarán a sus respectivos partidos hacia el 2018.

Y mientras cambiaban a los “árbitros”, algunos con camisa de jugador por si se ofrece, otros empezaron ya el camino a la contienda presidencial. En este sentido, los aspirantes empezaron de manera más abierta su trabajo hacia la Presidencia. Margarita Zavala, Aurelio Nuño, Andrés Manuel López Obrador, Rafael Moreno Valle, Miguel Mancera y otros desde la pantalla de su encargo, acomodan y reacomodan las piezas del ajedrez político.

El año que termina es sin duda un parteaguas para la estrategia hacia el 2018. El nacimiento de Morena como fuerza política, el surgimiento de las candidaturas independientes como una opción real y atractiva para el electorado, así como los reacomodos en el gabinete son factores que junto con las elecciones de 2016, dejarán el panorama cada vez más claro rumbo a lo que pudiera ser la contienda presidencial más impredecible de la historia de nuestro país.

Abogado con maestría en Políticas Públicas. @maximilianogp

 

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