El Año que termina

Oscar Peralta Casares

Queridos amigos, el tiempo pasa rápido y de pronto nos encontramos nuevamente reflexionando a través de un balance personal y profesional sobre lo que ha pasado en los últimos doce meses, al mismo tiempo, en la víspera de un nuevo año y haciendo propósitos y resoluciones que nos permitan recibir al 2015 con buena actitud, con metas retadoras y alcanzables en beneficio de nuestra vida y nuestro entorno.

Pues bien, quiero compartirles mi balance del 2014. En primer lugar, creo que ha sido un año complicado para nuestro país; las reformas estructurales aún no rinden los frutos que esperamos y lo más importante, aún no se ven reflejados en la economía social, por otro lado, se han puesto a prueba a la gran mayoría de las instituciones de nuestro país derivado de diversas manifestaciones de desconformidad social y de los sectores económicos. En temas delictivos, aún hay una tarea pendiente importante por resolver, creo, que esto no ha sido aún un factor que afecte la inversión extranjera directa ni la creación de empleos en nuestro país; sin embargo, existe un riesgo real de que esto suceda si no se logra mandar un mensaje positivo y eficiente en esta materia, pues en América Latina, hay una cantidad de destinos que se han vuelto competitivos y confiables y donde podrían estar aterrizando estas inversiones.

En términos económicos, existe mucha especulación por parte de la sociedad y los sectores empresariales, esto desde luego desacelera la economía pues aunque existe dinero circulante, yo veo a empresarios cautelosos antes de hacer nuevas inversiones y a una clase media que prefiere detener su gasto pues existe un sentimiento de incertidumbre en el futuro económico de nuestro país. Esto es notorio sobre todo si tomamos en cuenta que los Estados Unidos, nuestro más importante socio comercial, estricta en un franco proceso de recuperación económica y crecimiento.

En términos sociales, me preocupa el tipo de crítica y de manifestaciones que estamos viviendo en nuestro país. Encuentro una gran cantidad de luchadores sociales desde las redes sociales, desde el anonimato de una máscara, desde un escritorio; pero pocos liderazgos que entren en acción y se pregunten ¿qué es lo que yo estoy haciendo por mi país, de que manera estoy influyendo positivamente en el futuro de México; de que manera estoy contribuyendo con mi familia, mis amigos y mis compañeros de trabajo en beneficio del desarrollo de México? Crítica y acción positiva sería la fórmula ideal.

Quiero compartirles a todos ustedes mi balance de este año; en lo profesional ha sido, como todos, retador y con resultados en general aceptables a través de una administración minuciosa de los recursos con que contamos, 2014 fue un año por el liderazgo que consolidó nuestro grupo en los mercados en que participamos; en lo personal ha sido un año de reflexión, de invertir más tiempo en proyectos personales y sobre todo de dedicarle más tiempo de calidad a mi familia y a mis amigos lo que definitivamente me alimenta y me da la fortaleza y el equilibrio para seguir adelante y esperar el 2015 con gran entusiasmo.

Queridos amigos,  les deseo felices fiestas y seguras fiestas, llenas de familia, amigos, paz y prosperidad, buena salud y buena voluntad. 

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