Del latín ego “yo”,  la real academia de la lengua española define al ego como instancia psíquica que se reconoce como yo, parcialmente consciente, que controla la motilidad y media entre los instintos del ello, los ideales del súper yo y la realidad del mundo exterior, Exceso de autoestima.

Es muy común para nosotros estar muy de cerca con esta palabra en nuestra sociedad, es un problema común en diversos actores de nuestra esfera familiar, política, social y empresarial, el ego como tal es muy desagradable, egoísta, destructivo y tiende  negativamente a juzgar a los demás, carece de humildad, la opinión que se tiene sobre uno mismo no es la real, esta es distorsionada el yo verdadero esta distante de lo que creemos, es decir, el cómo quieren que nos vean y no como nos vemos en realidad.

Me gustaría compartir con ustedes esta fábula:

El primer ministro de la dinastía Tang era un héroe nacional por su éxito como estadista y líder militar. Pero a pesar de su fama, poder, y riqueza, se consideraba a sí mismo como un humilde y devoto budista. Visitaba a menudo a su maestro preferido de Zen para estudiar bajo su instrucción, y parecían llevarse muy bien. El hecho de que era primer ministro no tenía, aparentemente, ningún efecto en su relación, la cual parecía ser simplemente una de un reverendo maestro y un respetuoso estudiante. Un día, durante su usual visita, el primer ministro le preguntó al maestro:- Su reverencia, según el Budismo ¿qué es el ego? La cara del maestro se puso roja, y en un tono de voz muy condescendiente e insultante, increpó a modo de respuesta- ¿Qué clase de pregunta estúpida es ésa? Esta imprevista respuesta conmocionó tanto al primer ministro que llegó a fruncir el ceño y a enfadarse. Entonces el maestro de Zen sonrió y dijo:- Ésto, su excelencia, es el ego.

Interesante fábula,  les comparto estos siete pasos, mismos que ya se habían publicado en estas páginas y otros lugares pero que muy atinadamente nos ayudan a lidiar contra el  EGO:

  • NO TE SIENTAS OFENDIDO.
    Lo que te ofende sólo contribuye a debilitarte. Si buscas ocasiones para sentirte ofendido, las encontrarás cada dos por tres. Sentirse ofendido crea la misma energía destructiva que te ofendió y que lleva al ataque, al contraataque y a la guerra.
  •  LIBÉRATE DE LA NECESIDAD DE GANAR.
    Al ego le encanta dividirnos entre ganadores y perdedores. Es imposible ganar todo el tiempo. Siempre habrá alguien más rápido, más joven, más fuerte, más listo y con más suerte que tú. Tú no eres tus victorias.
  •  LIBÉRATE DE LA NECESIDAD DE TENER RAZÓN.
    Olvidarse de esto es como decirle a tu ego: "No soy tu esclavo". Pregúntale: "¿Quiero ser feliz o tener la razón?".
  • LIBÉRATE DE LA NECESIDAD DE SER SUPERIOR.
    La verdadera nobleza no tiene nada que ver con ser mejor que los demás. Se trata de ser mejor de lo que eras antes. Céntrate en tu crecimiento.
  •  LIBÉRATE DE LA NECESIDAD DE TENER MÁS.
    Por mucho que logres y adquieras tu ego insistirá en que no es suficiente.
  •  LIBÉRATE DE LA NECESIDAD DE IDENTIFICARTE CON TUS LOGROS.
    Cuando te apegas a esos logros y crees que lo estás consiguiendo tú solo es cuando abandonas la paz.
  •  LIBÉRATE DE TU FAMA.

La fama que tienes no está localizada en ti sino en la mente de los demás, por consiguiente, no ejerces ningún control sobre ella. Si te preocupas demasiado por cómo te van a percibir las personas te habrás desconectado de la verdadera intención.

Espero que esta fabula y estos siete pasos sirvan un poco para poder luchar con nuestro EGO, que estoy muy seguro muchos los poseemos, no olviden que debemos escuchar, sin juzgar y opinar sin aconsejar. ¡LIBERATE!

 

¿Son las redes sociales nuestro Alter Ego?

Reflexiona y actúa.

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