05 / agosto / 2021 | 06:21 hrs.

Educación en las empresas

Oscar Peralta Casares

Estimado amigos; la educación es, seguramente, la única variable que tiene la virtud de impactar simultáneamente en la competitividad económica, la equidad social, la conducta económica de la ciudadanía, la productividad, y la creatividad de las personas y las organizaciones en todos sus niveles.

Las empresas que invierten en la educación de sus empleados obtienen múltiples beneficios; por eso, yo soy un convencido de que en vez de buscar y mantener el talento adecuado para las organizaciones en el mercado competitivo de hoy en día, es mejor desarrollarlo invirtiendo en educación y crecimiento de los empleados, pues a pesar de las dificultades económicas actuales, el retorno de esta inversión en la gente siempre es positivo.

Existen muchos motivos por los cuales la capacitación, entrenamiento y educación son buenos para las organizaciones, una empresa con personas mejor preparadas y educadas siempre es una mejor empresa, mejora su desempeño, por lo tanto sus ganancias y desde luego la moral de equipo humano; pero además, invertir en educación permite a las empresas definir de acuerdo a sus objetivos estratégicos, que nuevas habilidades deben de adquirir los colaboradores, esto, a través de una matriz de detección de necesidades de entrenamiento que permita satisfacer los requerimientos para la operación actual o futura de la empresa. Por otro lado, cuando la empresa le demuestra a su personal que lo valora lo suficiente como para invertir en su crecimiento y formación profesional, genera lealtad que se traduce en baja rotación de personal y por lo tanto en ahorros para la organización.

Desde el punto de vista del personal, esta formación les permite a los empleados adquirir nuevas habilidades, aumentando su contribución al negocio, generando así un sentido de pertenencia mucho más arraigado y por lo tanto, les ayuda a construir su autoestima; adicionalmente al poder desarrollar mejor sus capacidades, esta formación les permite ir escalando posiciones dentro de la organización en beneficio de su desarrollo profesional y desde luego de sus ingresos, no hay mejor idea en una organización, que la de darle oportunidad de crecimiento al recurso interno que conoce desde sus bases a la organización.

Un sistema de formación organizacional bien aplicado garantiza los beneficios que mencionamos anteriormente, pero además a través del diseño de un modelo bien definido, garantiza que el tipo de formación que se quiere dar es coherente con los valores de la organización y es homogéneo para todos los empleados; adicionalmente se pueden diseñar programas didácticos y se pueden construir mecanismos de medición que permitan evaluar el impacto que estos programas tienen en los objetivos organizacionales, además de cerrar el círculo de mejora continua sumamente importante en este sentido.

¡UBÍCARTE! Lo más valioso que tienen las empresas es el conocimiento, lamentablemente la mayoría de las ocasiones este saber se queda en la cabeza de las personas y cuando se van las organizaciones se quedan sin esa transferencia del conocimiento. Debemos asegurarnos a través de mecanismos efectivos que el conocimiento se documente y se transfiera adecuadamente, la empresa debe de ser capaz de evitar la dependencia, como debe de ser, la gente pasa y las organizaciones permanecen.

*Vicepresidente de GMI. Fue presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) en San Juan del Río y en Querétaro a nivel estatal.

Comentarios