Dolor de hombro

Sofía Pérez Pavón Vela

Si tienen un dolor crónico, no se acostumbren a éste, sí se puede curar, sólo es cuestión de encontrar desde la raíz de dónde viene el problema

La historia que les platicaré hoy es sobre Guillermo, quien vive en la Ciudad de México y acudió con muchos especialistas, ya le habían diagnosticado síndrome del pinzamiento o tendinitis crónica del manguito de los rotadores, con una bursitis y desgarro parcial. Esto significa que se inflaman los tendones que unen al músculo con el o los huesos del brazo (húmero) con el omóplato (hueso plano en la espalda media y alta), debido a un movimiento continuo, repetido y  forzado, lo que provoca que micrométricamente y parcialmente se separen los tejidos, lo cual resulta muy doloroso, sobre todo al realizar el movimiento de aducción transversal, que es como cuando abrazas a alguien y llevas los brazos hacia dentro. 

Cuando vino, él no podía levantar su brazo a más de 150 grados porque le dolía, tampoco podía meterse la mano a las bolsas traseras del pantalón, ni levantar una jarra, y ni se hable de jugar tenis o golf. Debido al daño y la inflamación le pedí verlo al menos dos veces por semana, vino una o dos veces y después, debido a la lejanía y su carga de trabajo, acudió a terapias regulares, en donde hacía cosas con mucho dolor; su hombro empeoraba día con día.

En nuestra terapia está completamente prohibido sentir dolor, durante y después de la misma, sé que suena raro porque estamos acostumbrados a pensar que si no nos duele, no nos vamos a curar, pero es todo lo contrario, si sabes de alguien que necesita terapia y lo está haciendo en un esquema de dolor, invítalo a que vaya a y’u porque nosotros sabemos cómo verdaderamente, desde la raíz, podemos eliminar el dolor y además lo hacemos de tal manera que el paciente obtiene mucha satisfacción durante la terapia.

Después de un tiempo Guillermo decidió regresar a la terapia, a pesar de estar a dos horas y media y de tener muchísimo trabajo. Durante un mes y medio vino a que le enseñáramos la metodología y’u. Hoy juega tenis y golf, tiene todos los movimientos del hombro sin nada de dolor, además ahora posee una mayor capacidad respiratoria y mejor técnica para jugar tanto golf como tenis. 

Y’u significa raíz porque combatimos las lesiones desde la raíz del problema, las caderas de Guillermo estaban rotadas, lo que provocaba que en su saque en el tenis y su terminación en el swing en el golf, su hombro se lastimara continuamente, por lo que trabajamos sus caderas, hombros, pisada, postura y sobre todo, le enseñamos a través de nuestros personajes cómo potencializar sus movimientos. Estamos todos muy felices del resultado. 

La mayoría de las personas que tienen un dolor crónico —por más de tres meses— se tratan y el dolor tiende a regresar; se acostumbran o conforman pensando que no habrá solución para ellos, cuando sí la hay, pero no la encuentran porque en la mayoría de los hospitales se intenta curar a través de ver la lesión o la parte donde se encuentra el dolor, y no buscan la raíz de la causa. Es por eso que les digo en voz alta: “Si tienen un dolor crónico, no se acostumbren a éste, sí se puede curar, sólo es cuestión de encontrar desde la raíz de dónde viene el problema para que verdaderamente podamos combatirlo, pues ¡los esperamos! Les dejo nuestros teléfonos por si alguien tiene alguna duda, con mucho gusto podemos siempre ayudar, y a disfrutar de la vida se ha dicho, ¡y’u huuu!

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