Derrota panista a la vista en Querétaro

Norberto Alvarado Alegría

Al final de esta semana y principios de la siguiente, es decir, del 27 al 31 de marzo, se abrirá el plazo para que los partidos políticos y coaliciones registren ante los diversos órganos del Instituto Electoral del Estado de Querétaro (IEEQ), a los hombres y mujeres que contenderán el próximo domingo 7 de junio, por los cargos de gobernador, diputados locales y ayuntamientos, en el estado, los 15 distritos uninominales y los 18 ayuntamientos queretanos, para que el domingo 5 de abril arranquen formalmente las campañas electorales en toda la entidad. A nivel federal, el domingo pasado inició el registro de candidatos a diputados federales y, sin duda, éste será un proceso sui generis, por los grandes cambios que se registraron en materia electoral en nuestro país, entre otros, los más significativos, la reelección legislativa y edilicia, la paridad de género, las candidaturas independientes, la fiscalización más rígida de los recursos de las campañas —que puede llegar hasta a la anulación de las candidaturas o de los triunfos—, la creación del Instituto Nacional Electoral (INE) y la centralización de atribuciones y facultades para el órgano nacional electoral, en detrimento de la autonomía de los organismos locales y desde luego de la soberanía de las entidades federativas, bajo la bandera de reducir los cotos de poder de los gobernadores, que impulsaron PAN y PRD, y que sin duda será la variable que puede poner en grandes aprietos la elección en los 17 estados donde habrá elecciones, entre ellos, Querétaro.

Y es que aún no han iniciado formalmente las campañas electorales y los partidos políticos ya han inundado nuestro entorno con miles de anuncios en radio y televisión, espectaculares, puentes y mobiliarios urbanos —lo cual por cierto está prohibido y la autoridad se ha hecho de la vista gorda—, pero también han inundado al INE, al IEEQ y a los tribunales electorales de denuncias por actos anticipados de campaña los unos a los otros, lo que demuestra la falta de compromiso de los propios partidos y sus hoy precandidatos, por ajustarse a las normas que ellos mismos establecieron en los congresos estatales y federal. Por ejemplo, a nivel federal las autoridades electorales han instruido ya en varias ocasiones al Partido Verde que debe retirar sus anuncios en radio, televisión e impresos con los que nos han atosigado desde hace varios meses, sin que a la fecha se hayan retirado, por el contrario, bajo la actitud cínica de sus dirigentes, han optado por aceptar las multas que les han sido decretadas, pues al final del día, se pagan del mismo dinero público que se les asigna de nuestros impuestos, es decir, ni al partido ni a sus dirigentes les cuesta, sino a nosotros los ciudadanos.

En el caso local, PRI y PAN se han denunciado mutuamente por actos anticipados de campaña, y han ido y venido del IEEQ al Tribunal Electoral, sin pena ni gloria, pues, por una parte, las autoridades han sido dubitativas al resolver las denuncias, y por la otra, los representantes y abogados de rojos y azules están completamente perdidos ante una nueva ley electoral, ante un nuevo árbitro electoral y ante un nuevo tribunal que hace como que resuelve, pero que de origen está viciado en su conformación y por lo tanto en su legitimación, pues al menos una de las magistradas y el oficial mayor son activos del panismo local, y eso lo pasó por alto la sosa bancada priísta en el congreso local, y su farsante coordinador, que no ha hecho otra cosa que adquirir posgrado en el “chapulineo”, el chantaje y la traición, lo cual sin duda le va a costar caro a él y a quienes han permitido el abuso que tanto ofende a la militancia priísta.

Por otra parte, lo que sí resulta interesante analizar son los efectos que las declaraciones del dirigente nacional del PAN traerán para el escenario queretano, pues el fin de semana pasado, declaró que de las 9 gubernaturas que estarán en juego en el 2015 sólo tienen ventaja electoral en dos estados —Baja California y Sonora—, que en Michoacán y San Luis Potosí las encuestas no los favorecen, y que en el resto, incluido Querétaro, de plano están perdidos. Estas palabras son la crónica de una muerte anunciada para los panistas queretanos, que en medio de traiciones, ajustes de cuentas y golpes por debajo de la mesa, muy pronto se contradicen con su evento de apenas una semana atrás, cuando designaron en “unidad” a su candidato a gobernador, y en el que por primera vez desde hace mucho tiempo, se les vio juntos a Gustavo Madero, Felipe Calderón y Diego Fernández de Cevallos, lo cual sin duda alguna, no fue más que un montaje de la doble moral a la que el panismo responde históricamente y que será la pala que cave su tumba.

Abogado litigante

@NorbertoAlvarado

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