El pesar causado por un desengaño, la real academia de la lengua española así  denomina a la “Decepción”, esta desde mi punto de vista es una  de las más fuertes, en cuanto al desarrollo humano, es muy difícil llenar las expectativas de propios y extraños, pero una persona que es capaz de generar este sentimiento sabe de antemano en donde está fallando o va a fallar.

Decepcionarte de alguna persona  implica que de aquello que tú creías, de los  valores o destrezas que admirabas de ella,  prontamente  se ven diluidas ante una acción pequeña o grande  que realiza provocando que nos  desengañemos de todo lo que idealizábamos de ésta. 

Día a día los seres humanos que estamos en la línea del querer generar un mejor entorno, una mejor calidad y calidez de vida, para nuestra familia, para nuestra sociedad y por supuesto para nosotros nos vemos rivalizados por personas que simplemente consideran que tú  no eres un vehículo idóneo para concretar sus intereses, por gente que cree que si no estás con ellos, entonces  estás en contra de ellos, por gente que no es capaz aún sobrando la confianza necesaria de llamarte para compartir su sentir de algún punto de vista que aqueja a ambas partes,  decide tomar acciones que te hacen más complejo tu vivir.

Pues déjenme decirles que ¡Sí! existe este tipo de gente que cree que se le debe de rendir pleitecía únicamente, exclusivamente y erróneamente porque su arrogancia le hace sentirse más que tú, para ellos este pequeño fragmento del poema de León Felipe:

“Que vanidad de mi alma,
que cree que vale mucho, 
y que pequeño he sido yo 
que siempre la escucho,
que me he creído, grande,
firme, e inmutable y que en
este mundo no soy 
indispensable”.

-Hoy miro con tristeza que el mundo nada pierde, cuando estando yo muerto de mí nadie se acuerde.

-Hoy me siento pequeño, perdida mi arrogancia veo que soy solo polvo de la insignificancia, si vivo poco valgo y si muero no hago no falta.

Debemos realizar nuestras acciones apegadas a los valores, debemos fortalecerlos,  mostrarlos, vivirlos, compartirlos.

Jamás debemos comportarnos como ellos, ellos no lo saben pero son Maestros de enseñanza de lo que jamás debemos realizar, una persona que yo estimo mucho comento en redes sociales:

“…Todas las personas complicadas son nuestros mejores maestros, si alguien te lastimó, te hizo sentir mal o complicó tu diario vivir, agradécele de corazón y sigue tu camino… “

 Así es debemos seguir nuestro camino sin dejarnos incomodar por las acciones de otros, basta con saber que nuestras acciones no lastiman a nadie.

·         Ama·         Ayuda

·         Vive y;

·          Deja vivir.

¿Alguna vez te han o haz  decepcionado?

 

 

Comentarios