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Debates y medio ambiente

Omar Vidal

Ojalá que el medio ambiente merezca la atención de los candidatos. ¿Será pedir mucho?

El debate del domingo entre los candidatos a la Presidencia será sobre seguridad y violencia, corrupción e impunidad, democracia, pluralismo y grupos en situación de vulnerabilidad. Todos son temas que impactan a los recursos naturales.

La ilegalidad es el principal reto ambiental. ¿Lo abordarán los candidatos? Lo dudo. Deberían, por su importancia para la salud pública, seguridad alimentaria, hídrica, energética y justicia social. Los recursos naturales son un asunto de seguridad nacional y así deben ser tratados.

Los candidatos también deberían comprometerse a proteger a los defensores ambientales. Según Global Witness y Brigadas Internacionales de Paz, México es ahora el cuarto país más peligroso para quienes luchan por proteger su tierra.

De acuerdo con estas organizaciones, los activistas mexicanos y sus familias enfrentan amenazas y ataques, y los defensores comunitarios e indígenas son los más afectados.

Lo primero es reconocer que la atención a los problemas que afectan los recursos naturales no está a la altura. Esto se refleja en los altos niveles de deforestación, sobrepesca y pérdida de biodiversidad.

Según Global Forest Watch, México perdió tres millones de hectáreas de bosques/selvas en 2001-2016, y la deforestación ese último año creció 36%; es decir, en un año perdimos 253 mil hectáreas.

La pesca en México está en crisis. El Imco estimó que en 2013 la pesca ilegal representó un 45-90% adicional a la producción nacional oficial. Además los subsidios a la pesca y acuacultura representan 35% de su valor agregado bruto y se utilizan para aumentar la capacidad de extracción; poco se destina a conservar las especies explotadas y mejorar tecnologías de captura y producción.

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente se creó para detener el creciente deterioro ambiental. No se avanzó en la protección de recursos naturales por su baja prioridad en la política. Hoy la Profepa cojea por una estructura débil ante la magnitud del problema, la falta de recursos y la compleja relación con otras procuradoras de justicia.

México es un país de pobres. En 2016 ocupó el lugar 77 entre 187 naciones en el índice de desarrollo humano de la ONU. Según el Coneval, ese año 53 millones de compatriotas vivían en situación de pobreza, 21 millones en rezago educativo y 24 millones en carencia por acceso a la alimentación.

La pobreza es la principal amenaza. Sólo podremos erradicarla con un desarrollo que satisfaga las necesidades del presente en un clima de legalidad, de seguridad y de paz.

Ojalá que el medio ambiente merezca la atención de los candidatos. ¿Será pedir mucho?

 

 

 

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