El tiempo es tan relativo como los resultados mismos dentro del futbol. Pasa tan rápido y, en ocasiones, dejando huellas que perduran por siempre. Esta semana, el pasado miércoles para ser exactos, los Gallos Blancos de Querétaro festejaron su aniversario número 65; aunque en realidad, apenas dos, los últimos, podrían ser dignos de festejar.

No podemos tapar el sol con un dedo, lo cierto es que Gallos Blancos junto a su afición ha pasado por momento por demás complicados. Descensos, desafiliaciones, malos manejos e, incluso, ser menospreciados en la propia Federación Mexicana de Futbol, sin embargo, bien dicen que no hay mal que dure cien años, ni persona que lo aguante.

Como en todo, llegó finalmente hace apenas un par de años el momento de Querétaro. Luchar contra el protagonismo absoluto de cuatro equipos en el futbol mexicano (América, Cruz Azul, Pumas y Chivas) se ha convertido en una tarea maratónica para el resto de los clubes que de igual manera buscan ser parte importante del certamen.

Querétaro, con la llegada de la administración comandada por Olegario Vázquez Aldir, dueño de Grupo Imagen y de muchas cosas más, dio en el blanco esta temporada. Bien sabían que nada podría hacer voltear las miradas del país entero, mucho menos del mundo, más que una absoluta bomba.

La llegada de Ronaldinho el año pasado a la institución se convirtió en el trampolín perfecto para que los albiazules dejaran de ser un equipo completamente local, para ser tema en las mesas de debate, portada en los periódicos y revistas e, incluso, referencia para muchos equipos pequeños que buscan convertirse en grandes.

Hoy el festejo está por demás sustentado, haya sido de quien haya sido la idea de contratar a un jugador franquicia, de traer a Víctor Manuel Vucetich como entrenador y de mantener la base de jugadores con los que se empezaron a ver resultados futbolísticos positivos en torneos donde Ignacio Ambriz aún era el director técnico, fue, en definitiva, lo mejor que pudieron hacer.

Hoy el festejo es más válido que nunca y no lo digo por la afición, quien ha sido tan noble y tan apegada como ha podido a lo largo de estos 65 años, lo digo más bien por los jugadores y por la directiva, quienes finalmente han logrado cambiarle la historia al club y han podido regalarle alegrías a los que siempre apoyan.

El crecimiento fue muy rápido. En menos de un año lograron la hazaña de colarse a la final y dejar atrás a equipos como América, que siempre se roban el protagonismo. Hoy incluso el club ha crecido a nivel mercadológico y con la venta de Bono-Gallos ya se aseguró la entrada de una tercera parte del estadio Corregidora. Algo verdaderamente histórico, lo cual es digno de ser festejado.

TIEMPO AGREGADO: La situación de Danilinho continúa igual. No se ha podido arreglar con la directiva en cuestiones monetarias y el jugador ni siquiera se ha presentado a la pretemporada. Se encuentra entrenando por aparte dentro de la ciudad de Querétaro.

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