Creatividad al votar

Luis Octavio Vado Grajales

¿Recuerda esos exámenes de opción múltiple? Aquellos que llevaban una instrucción muy clara, del tipo “subraya la respuesta correcta”

¿Recuerda esos exámenes de opción múltiple? Aquellos que llevaban una instrucción muy clara, del tipo “subraya la respuesta correcta”, pero que nosotros, apurados por terminar en tiempo la prueba, solíamos no leer, así que en lugar de subrayar, encerrábamos en un círculo, tachábamos o poníamos frases tales como “esta es la correcta”. Y luego a ver cómo calificaban la respuesta…

Así pasa un poco en las elecciones. El ciudadano está en la mampara con sus boletas, listo para marcar las opciones de su preferencia, y normalmente lo hace con una equis o tache en un solo recuadro, dobla las boletas ya marcadas, sale y las deposita en las urnas correspondientes.

Sencillo, fácil. No deja lugar sobre su decisión.

Pero en ocasiones, nos asalta ese estudiante interior que decide, consciente o inconscientemente, desatender la instrucción fácil, y seguir un nuevo camino; en pocas palabras, nos ponemos creativos. Déjeme platicarle de algunos casos que me han tocado observar, y mire que ando en temas electorales desde 1994.

Primer caso: tenemos una ciudadana que decide utilizar toda la boleta para expresar su desacuerdo con un candidato en particular, y porqué considera mejor la propuesta de una candidata diversa ¿esas expresiones permitirán saber, sin duda alguna, por quién está votando?

Segundo caso: el ciudadano recuerda sus clases de rasgado en el prescolar, y decide rasgar de la boleta el recuadro que corresponde a un candidato independiente. Dobla la boleta, la deja en la urna, y deja también perplejos a los escrutadores al momento de computar su voto. ¿Votó por el partido cuyo espacio separó de la boleta? ¿Quería un recuerdo del día cívico en que sufragó?

Tercer caso: antigua conocedora de un candidato, decide en lugar de marcar la boleta como cualquiera, anotar el apodo con que conocía al contendiente desde la infancia. Sobrenombre que no corresponde con el que se registró, y que es el que aparece impreso en el papel para sufragar, así que cuando su boleta es analizada por la Mesa Directiva de Casilla en pleno, nadie sabe quién es “El frijoles”.

La regla legal impone al ciudadano el marcar un solo espacio, de forma que no quede duda sobre el sentido de su voluntad. Los criterios judiciales le imponen a los ciudadanos que cuentan los votos de sus vecinos, el tratar de desentrañar en lo posible la expresión de preferencia que se marca en las boletas.

Cuando usted vota, decide. Y su decisión debe ser leída e interpretada por otros, sin que usted esté presente para poder aclarar las dudas que deje su “marca creativa” en la boleta. Ayúdese (y ayúdenos a todos los ciudadanos) a facilitar los resultados electorales, marque un solo recuadro, aquel donde venga la candidatura y partido cuyas propuestas le han convencido.

Si se trata de una coalición, y quiere usted votar por todos los partidos que la conforman (debe usted saber que aunque lo haga así el voto no se multiplica sino que sigue siendo único) verifique que en todos los recuadros se postula la misma candidatura, pues recuerde que las coaliciones no son las mismas para las cinco elecciones que tendremos en Querétaro.

Lo más fácil es regresar a su época de secundaria o preparatoria, cuando le decían “lee bien las instrucciones antes de contestar. No se admiten respuestas de formas distintas a las solicitadas” y actúe en consecuencia.

Doctor en Derecho, profesor universitario y autor de diversos libros en materia jurídica. Consejero Electoral del IEEQ. Twitter @lovadograjales

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